Celinés Toribio ha recorrido un camino lleno de retos y lecciones a lo largo de su carrera, que comenzó como pasante en Univisión New York y se extendió hasta convertirse en una multifacética productora, actriz y líder en el mundo del entretenimiento.
Su carrera en la televisión, donde cubrió eventos internacionales y se relacionó con figuras destacadas de la música y el cine, le brindó experiencias que cambiaron su perspectiva sobre la vida y la felicidad. Desde el inicio, aprendió que la verdadera felicidad no está vinculada ni al dinero ni a la fama, sino a la capacidad de encontrar sentido y paz en cada momento, incluso cuando las circunstancias son adversas.
Celinés, la productora
Su experiencia en proyectos como el documental «María Montez» fue clave para definir su carrera. Este proyecto, que contó la vida de una mujer que conquistó Hollywood, representó su carta de presentación en su país natal. Aunque era inexperta, su inversión en tiempo y dinero demostró ser fundamental para contar una historia auténtica y legítima, algo que hoy le da grandes satisfacciones.
Un aspecto central en la vida y obra de Celinés es su concepto de «La Nueva Yo», un cambio de perspectiva que se relaciona directamente con su propio proceso de autodescubrimiento. Para Celinés, «La Nueva Yo» es un concepto de empoderamiento que invita a las mujeres a amarse, aceptarse y a no tomar las cosas personalmente. Este enfoque ha sido una pieza clave en su conferencia, donde comparte herramientas y estrategias con el objetivo de inspirar a otras personas a emprender su propio viaje de transformación personal.
Reinvención constante
Celinés también es defensora de la idea de que el cambio es necesario para todos, en especialmente para las mujeres, que deben reinventarse constantemente para evolucionar. Su filosofía es simple: caerse y levantarse, siempre buscando la señal de Dios o del universo. Este enfoque la ha motivado a seguir adelante en su carrera, a pesar de los obstáculos personales y profesionales, y le ha permitido impactar positivamente en la vida de muchas personas.
Uno de los mayores desafíos que ha enfrentado ha sido el proceso de adaptarse a nuevas culturas y superar la barrera del idioma al mudarse de la República Dominicana a Estados Unidos. A esto se le sumaron dificultades personales, como el sufrimiento de un matrimonio que se vio afectado por la imposibilidad de ser madre y la enfermedad de su madre. Sin embargo, Celinés ha aprendido a perseverar, entendiendo que cada experiencia, incluso las dolorosas, trae consigo una lección que puede transformar la vida.
Arte transformador
El arte, para Celinés, es un medio de autodescubrimiento. Ya sea a través de la música, la expresión corporal o la imagen, ella cree que el arte tiene el poder de ayudar a las personas a encontrar su verdadera esencia. En su conferencia, espera que los asistentes se sientan inspirados a cambiar, a abrirse a nuevas posibilidades y a tomar acciones que les permitan avanzar hacia su «nueva yo».
A través de los años, Celinés ha aprendido la importancia de rodearse de las personas adecuadas y de seguir su intuición, algo que le ha permitido tomar decisiones más sabias en su carrera. Aunque ha enfrentado traiciones y engaños en la industria, ha logrado mantenerse fiel a sus valores y sigue creyendo que, con esfuerzo y determinación, siempre es posible encontrar el camino hacia el éxito.
En su tiempo libre, Celinés disfruta viajar y desconectarse del mundo, encontrando en ello una terapia que le recarga energías. Para ella, viajar es una forma de reconectar consigo misma y de seguir creciendo. Su consejo para aquellos que buscan reinventarse es simple: mirar hacia adentro, con amor, perdón y positivismo. Así como ella lo hizo, muchos pueden encontrar su propia versión de «La Nueva Yo».
Celinés continúa trabajando en proyectos que buscan dejar una huella positiva, como un documental sobre el Alzheimer que comenzará a producir en febrero. A través de su trabajo y su ejemplo, Celinés sigue demostrando que el camino hacia la felicidad es una elección diaria, basada en la resiliencia, el amor propio y la capacidad de reinventarse una y otra vez.







