Tony Arias Gil: “La comunicación debe tender puentes, no dinamitar caminos”

Antes de dirigir una plataforma especializada en sostenibilidad y responsabilidad social, Tony Arias Gil recorrió los barrios populares como reportero escuchando historias que pocas veces llegaban a los titulares.

Allí comprendió que comunicar no consiste únicamente en contar lo que sucede, sino en convertirse en un puente entre quienes necesitan ser escuchados y quienes pueden generar cambios.

Desde esa convicción nació Conexión RSE, un proyecto que apuesta por visibilizar las acciones responsables de empresas, organizaciones y ciudadanos convencidos de que el desarrollo solo tiene sentido cuando nadie queda atrás.

Para Tony, el liderazgo no se mide por el alcance de una publicación ni por la cantidad de seguidores, sino por la capacidad de inspirar solidaridad, tender puentes y movilizar voluntades.

En esta conversación comparte las experiencias que marcaron su camino, su visión sobre el papel transformador de la comunicación y el compromiso que, a su juicio, deben asumir los comunicadores en una sociedad que necesita menos ruido y más esperanza.

Tu trayectoria combina comunicación, trabajo comunitario y responsabilidad social. ¿Cómo se conectan esas tres dimensiones en tu historia personal?

Mi compromiso comenzó cuando entendí que un comunicador tiene la responsabilidad de dar voz a quienes no la tienen. Ese camino me llevó a recorrer los barrios populares escribiendo para un periódico católico y conociendo de cerca la realidad de muchas familias. Allí comprendí que comunicar también implica involucrarse, colaborar y actuar para transformar aquello que necesita cambiar.

¿Qué experiencias vividas en Sabana Perdida marcaron tu visión sobre el liderazgo y el compromiso social?

Sabana Perdida fue mi primera escuela de liderazgo. Allí me formé en una iglesia cercana a los pobres, reflexiva y comprometida con la justicia social. Recibimos la influencia de sacerdotes, teólogos y cientistas sociales que nos enseñaron a pensar en un país donde el progreso incluyera a los más vulnerables. Las calles del barrio fueron mi verdadera universidad para aprender que una sociedad sostenible solo puede construirse desde la inclusión y la solidaridad.

¿Cómo surge Conexión RSE y qué necesidad identificaste en el ecosistema comunicacional dominicano?

Conexión RSE nació como una evolución de Empresas Responsables RD, una iniciativa creada para comunicar las buenas prácticas de responsabilidad social empresarial desde el impacto real que generan en las comunidades. Con el tiempo entendimos que necesitábamos una plataforma multicanal que permitiera amplificar ese mensaje mediante videos, entrevistas, cápsulas educativas y testimonios. Desde mayo de 2019 hemos contado historias que demuestran que en República Dominicana existen iniciativas capaces de transformar miles de vidas.

Tony Arias Gil: “La comunicación debe tender puentes, no dinamitar caminos”

¿Por qué es importante visibilizar las acciones responsables y sostenibles que realizan empresas y organizaciones?

Vivimos en un momento en que las desigualdades sociales son profundas y el ruido suele opacar las acciones que realmente construyen bienestar. Más allá del ‘greenwashing’, comunicar sostenibilidad significa mostrar ejemplos que pueden inspirar a otros. Creemos que esas iniciativas deben convertirse en una hoja de ruta para construir un país y un planeta donde las próximas generaciones puedan vivir con mayores oportunidades.

Has dicho que estamos dando más importancia a los ‘likes’ que a la solidaridad. ¿Cómo podemos recuperar el valor de lo colectivo?

La comunicación tiene que volver a ser un catalizador del bien común. Los comunicadores ganamos credibilidad cuando tendemos puentes, no cuando promovemos confrontaciones. Nuestro ejemplo debe demostrar que la solidaridad, el respeto y el amor generan transformaciones mucho más profundas que el odio o la ostentación.

Tony Arias Gil: “La comunicación debe tender puentes, no dinamitar caminos”¿Qué significa para ti ejercer un liderazgo sostenible y humano en el contexto actual?

Para mí significa servir. Jesús enseñó el liderazgo desde la cercanía, la comprensión y la humildad, no desde el poder o la ostentación. Ese mismo modelo debería inspirar a quienes comunicamos: conectar a las personas con las buenas acciones que realizan las empresas y las organizaciones para multiplicar el bienestar colectivo.

A lo largo de tu trayectoria, ¿qué experiencia confirmó que la comunicación puede transformar vidas?

Recuerdo una historia que compartimos en Conexión RSE sobre unos niños de Santiago que recibían alimentos gracias a Cáritas porque en sus hogares no tenían acceso a una comida diaria. Publicamos una nota de prensa y fue reproducida por El Día. Al leerla, una persona decidió realizar una importante donación para apoyar esa causa. Ese momento confirmó que cuando los medios amplifican un mensaje con propósito, siempre aparece alguien dispuesto a convertirse en parte de la solución.

¿Qué papel pueden desempeñar los jóvenes para generar cambios positivos desde sus comunidades?

Los jóvenes representan la energía transformadora que el mundo necesita para seguir avanzando. Invertir en su formación, fortalecer sus valores y confiar en su capacidad de innovar es fundamental para construir una sociedad más sostenible y un futuro con mayores oportunidades para todos.

Tony Arias Gil: “La comunicación debe tender puentes, no dinamitar caminos”¿Cómo pueden las empresas comunicar sus acciones de sostenibilidad sin caer en discursos vacíos?

Primero deben comprender profundamente la realidad de las comunidades donde operan. La sostenibilidad no puede ser únicamente una estrategia de comunicación; debe formar parte del propósito empresarial. Cuando una organización entiende que su crecimiento también depende del bienestar de la sociedad, la comunicación deja de ser promoción y se convierte en evidencia de un compromiso auténtico.

Si tuvieras que dejar un mensaje a quienes desean utilizar la comunicación como herramienta de transformación social, ¿cuál sería?

Que comuniquemos lo bueno. Que visibilicemos las acciones responsables, solidarias y sostenibles, no únicamente para fortalecer la reputación de una empresa, sino para crear una corriente capaz de transformar la sociedad.

La comunicación debe tender puentes para compartir y construir, nunca dinamitar caminos. Debe abrir senderos de esperanza en lugar de profundizar las divisiones. Porque cuando comunicamos con propósito, también ayudamos a construir el país que queremos dejar a quienes vienen detrás de nosotros.

 

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