México contará con su primer Observatorio Nacional de Violencia Digital, una iniciativa impulsada por la Secretaría de las Mujeres, ONU Mujeres, colectivos y organizaciones civiles, con el objetivo de frenar el ciberacoso, un delito que afecta a más de 10 millones de mujeres en el país.
Citlalli Hernández Mora, titular de la Secretaría de las Mujeres, encabezó la primera de seis mesas de trabajo contempladas para este proyecto.
El Observatorio brindará acompañamiento a víctimas y sobrevivientes de violencia digital y desarrollará acciones como la elaboración de manuales institucionales, guías de apoyo y la identificación de vacíos legales que dificultan el acceso a la justicia.
Durante la mesa de trabajo, la colectiva feminista Luchadoras destacó el aumento de las violencias digitales durante y después de la pandemia, subrayando la necesidad de un enfoque transfeminista para apoyar a mujeres y disidencias frente al ciberacoso, doxing y otras formas de violencia en línea.
En próximas mesas se abordarán temas como el acceso a la justicia, generación de estadísticas, estrategias de prevención y seguridad para mujeres, adolescentes y niñas, medidas frente a la manosfera, y revisión del marco legal vigente.
Entre los participantes estuvieron representantes de ONU Mujeres, Fondo de Población de las Naciones Unidas, Grupo Televisa, Defensoras Digitales, Cultivando Género A.C. y la colectiva Luchadoras.
Forma de ciberacoso
Según datos del INEGI, el 20.9% de los usuarios de internet en México ha experimentado alguna forma de ciberacoso, aproximadamente 18.4 millones de personas.
La mayor incidencia se registra en Durango, Oaxaca y Puebla, con mujeres (22%) más afectadas que hombres (19.6%).
A pesar de que el ciberacoso está tipificado como delito, muchas víctimas optan por bloquear cuentas o ignorar la agresión, mientras que solo una minoría presenta denuncias.
Hernández Mora destacó la urgencia de frenar esta problemática. “Es imperante que las violencias que vivimos en la calle, en la familia y en los distintos espacios donde convivimos no se trasladen al ámbito digital”, señaló.







