Miami.-La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) manifestó su profunda preocupación por el incremento de agresiones, estigmatización y restricciones hacia periodistas y medios de comunicación en Bolivia, una situación que considera una grave amenaza al derecho constitucional a la libertad de prensa.
La SIP hizo un llamado urgente al Gobierno boliviano para que promueva un clima de respeto, ponga fin a la retórica de descrédito contra la prensa independiente y garantice condiciones seguras para el ejercicio del periodismo.
La alerta de la SIP coincide con pronunciamientos de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y la Asociación de Corresponsales de la Prensa Internacional (ACPI), que han denunciado una escalada de ataques, hostigamientos y restricciones al periodismo desde enero, en un contexto de tensión electoral y crisis económica.
Periodistas han sido víctimas de violencia física y verbal, especialmente mujeres comunicadoras, así como de decomisos de equipos, amenazas e intentos de intimidación en diversas regiones del país.
Acusaciones de Evo Morales y discurso estigmatizante
Según el comunicado, una parte importante del discurso hostil contra la prensa ha sido impulsado por el expresidente Evo Morales, quien intenta postularse nuevamente a la presidencia pese a una prohibición del Tribunal Constitucional.
Morales y sus seguidores acusan a medios independientes de actuar en su contra políticamente, generando un clima de intimidación, amenazas de toma de sedes, incendios y agresiones en redes sociales y espacios públicos.
Restricciones sistemáticas y mecanismos de presión
El informe semestral de la SIP identificó cuatro formas de restricción a la prensa en Bolivia: exclusión de la publicidad estatal, persecución tributaria, discurso estigmatizante desde el poder y violencia directa hacia periodistas.
El documento añade que frases como “prensa vendida” y “cárteles de la mentira” son utilizadas para desacreditar la labor periodística, generando un entorno hostil que alimenta nuevas agresiones.
Además, se ha denunciado hostigamiento judicial para forzar a periodistas a revelar sus fuentes. La semana pasada, el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, acusó al canal privado Unitel de tener un “afán conspirador”, lo que refuerza las preocupaciones sobre la criminalización del ejercicio periodístico en Bolivia.
Voces de la SIP exigen protección y justicia
El presidente de la SIP, José Roberto Dutriz, CEO de La Prensa Gráfica de El Salvador, afirmó:
“Resulta alarmante constatar cómo la violencia y la estigmatización afectan directamente a periodistas y medios en Bolivia. Es indispensable proteger la libertad de prensa, pilar esencial de toda democracia”.
Por su parte, Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP y directora de la Organización Editorial Mexicana (OEM), instó al Gobierno boliviano a:
“Mostrar tolerancia frente a la diversidad de opiniones y garantizar investigaciones exhaustivas e imparciales sobre cualquier acto de violencia o amenaza contra periodistas”.
Bolivia, entre los países con más restricciones a la prensa en América
El Índice de Chapultepec 2024 elaborado por la SIP ubicó a Bolivia en el puesto 18 de 22 países en materia de libertad de expresión y prensa.
El estudio calificó al país con un nivel de “alta restricción”, señalando múltiples formas de violencia contra periodistas, impunidad, cierres de medios y limitaciones crecientes para informar.
Según el informe, la labor periodística en Bolivia se ve afectada por acoso físico, verbal, cibernético, policial y judicial, lo que ahonda su vulnerabilidad y debilita la democracia al restringir el derecho ciudadano a estar informado.
Defensa y promoción de la libertad de prensa y expresión
La Sociedad Interamericana de Prensa es una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y expresión en las Américas.
Agrupa a más de 1.300 medios de comunicación del hemisferio occidental y tiene su sede en Miami, Florida, Estados Unidos.







