La desconexión tecnológica se convierte en un reto para los medios

Los medios de comunicación cuentan con herramientas suficientes para producir, distribuir, analizar y monetizar sus contenidos digitales. El desafío ahora está en conseguir que esas tecnologías funcionen de manera coordinada y permitan aprovechar mejor los datos disponibles.

Así lo plantea el estudio Tech Stack 2026, elaborado por la asociación Tech Stack en colaboración con la Escuela de Periodismo de Sciences Po, que identifica la integración tecnológica, la incorporación estructurada de la inteligencia artificial y la reducción de la dependencia de grandes proveedores como algunos de los principales retos de la industria.

La quinta edición de la investigación reúne 118 contribuciones de responsables de tecnología, redacción, producto, marketing y áreas comerciales del mercado francés. Los medios representados acumulan alrededor de 5,500 millones de páginas vistas mensuales.

Los resultados, recogidos por Laboratorio de Periodismo, muestran que el problema ya no parece estar en la ausencia de soluciones. Las herramientas de marketing obtuvieron una valoración media de 7.1 sobre 10; las editoriales, 7.2; y las relacionadas con publicidad y tecnología, 7.4.

Integrar puede ser más importante que comprar

Una de las principales conclusiones es que la capacidad de conectar las diferentes plataformas empieza a tener mayor peso que las prestaciones individuales de cada herramienta.

Durante los últimos años, las organizaciones periodísticas han incorporado sistemas para gestionar audiencias, suscripciones, publicidad, edición, analítica y distribución. Sin embargo, muchas de estas soluciones continúan operando de manera aislada.

El desafío consiste en construir una infraestructura capaz de compartir información entre áreas. Marketing necesita reunir datos de lectores, usuarios registrados y suscriptores; las redacciones buscan gestionar desde un mismo entorno la planificación, publicación y distribución de contenidos; y las áreas comerciales necesitan combinar información procedente de diferentes plataformas publicitarias.

La dificultad es mayor en organizaciones tradicionales que todavía mantienen sistemas heredados de la etapa impresa junto con herramientas incorporadas posteriormente para atender las necesidades digitales.

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La gestión de suscripciones evidencia esta situación. Esta categoría obtuvo una puntuación promedio de 6.2 sobre 10 y, según el estudio, algunas empresas continúan utilizando plataformas originalmente concebidas para administrar distribución y facturación de productos impresos.

La IA se utiliza mucho pero todavía de forma individual

La inteligencia artificial ya forma parte del trabajo cotidiano de numerosas organizaciones analizadas. Cerca del 89 % de los participantes del área de marketing afirmó utilizarla, aunque con diferentes niveles de adopción.

Entre las aplicaciones más frecuentes aparecen la redacción y reformulación de textos, resúmenes, búsqueda de información, análisis de datos, creación de materiales gráficos, elaboración de titulares y apoyo a tareas tecnológicas.

ChatGPT aparece como la herramienta más mencionada, seguida por Gemini, Copilot, Claude y Mistral.

Sin embargo, el estudio señala que gran parte de estas aplicaciones continúa orientada a mejorar la productividad individual. Son menos frecuentes los casos en los que los modelos de IA están conectados directamente con datos de audiencia, sistemas de suscripción o procesos automatizados de las organizaciones.

La siguiente etapa podría estar precisamente en esa integración. El acceso a los modelos generativos se vuelve cada vez más común, por lo que la diferenciación entre empresas dependerá de la capacidad para combinarlos con datos propios, procesos editoriales y objetivos de negocio.

Crece la preocupación por la dependencia tecnológica

El estudio también identifica un creciente interés por la soberanía tecnológica ante la dependencia de grandes proveedores en áreas como servicios en la nube, analítica, publicidad digital, distribución de contenidos e inteligencia artificial.

El origen de las herramientas comienza a formar parte de las decisiones junto con factores tradicionales como precio, funcionalidad y facilidad de uso.

Entre las preocupaciones aparecen los incrementos de los costes de licencias y servicios en la nube, el consumo de modelos de IA, la falta de profesionales especializados y las dificultades para modernizar sistemas antiguos.

La respuesta no implica necesariamente abandonar las grandes plataformas. Algunas organizaciones están combinando productos comerciales con desarrollos propios o diseñando infraestructuras que les permitan cambiar de proveedor con mayor facilidad.

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Las herramientas propias también ganan terreno

Otro hallazgo es la valoración positiva que reciben determinadas soluciones desarrolladas internamente por los medios, especialmente cuando responden a necesidades concretas y son diseñadas conjuntamente con los equipos que las utilizarán.

Estas herramientas destacan en áreas como análisis móvil, suscripciones, lectores digitales, moderación de comentarios y gestión de bases de datos.

Sin embargo, el desarrollo propio tampoco garantiza mejores resultados. Sin mantenimiento, recursos suficientes y objetivos definidos, estas plataformas pueden terminar generando nuevas limitaciones.

Tech Stack 2026 apunta así hacia un cambio en las prioridades tecnológicas de las empresas periodísticas. La carrera ya no consiste únicamente en acumular herramientas, sino en determinar cuáles aportan valor, cuáles deben sustituirse y, especialmente, cómo conectarlas para que datos, tecnología y equipos funcionen como parte de una misma estrategia.

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