Paraguay.- La Federación Internacional de Periodistas (FIP) expresó su preocupación por la postergación del proyecto de ley “De Protección a Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos” en el Senado paraguayo e instó a su pronta aprobación.
En un comunicado, la FIP subraya la urgencia de contar con un marco legal que proteja a los trabajadores de prensa frente a las constantes agresiones y amenazas que ponen en riesgo tanto la libertad de expresión como el derecho al trabajo digno y el acceso a la información.
“El Estado paraguayo necesita una herramienta legal efectiva que resguarde la vida e integridad de quienes ejercen el periodismo, especialmente en un contexto de violencia y amenazas crecientes”, señala la nota de la FIP.
Contexto y antecedentes
Desde 1991, tras el atentado contra el periodista Santiago Leguizamón, 21 periodistas han sido asesinados y más de 600 trabajadores de prensa han sufrido agresiones en Paraguay.
El Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP) recuerda que el país tiene el deber de cumplir las condenas de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, adoptando medidas efectivas para proteger a quienes informan.
Recientemente, se registraron ataques contra periodistas en sus domicilios, incluyendo balaceras y amenazas vinculadas a la mafia de los pagarés, lo que evidencia la vulnerabilidad del gremio.
Debates en el Congreso
Los opositores al proyecto, principalmente del cartismo, argumentan que la ley otorgaría un privilegio injustificado a los periodistas. Sin embargo, el SPP enfatiza que no se trata de privilegios, sino de garantizar seguridad frente a los riesgos que enfrentan quienes cubren corrupción o crimen organizado, especialmente en zonas fronterizas.
“El riesgo y la violencia que enfrentan los periodistas por informar generan una desigualdad que debe ser atendida”, afirmó Santiago Ortiz, secretario general del SPP.
Por su parte, el senador Basilio Núñez considera que las instituciones existentes son suficientes para proteger a los comunicadores. Ortiz respondió que actualmente no existe una protección real ni adecuada, dejando a los periodistas expuestos a amenazas y ataques.
Lo que está en juego
La aprobación de esta ley no solo busca proteger la vida e integridad de los periodistas, sino también fortalecer la libertad de prensa y garantizar que la sociedad tenga acceso a información segura y veraz.







