Desde muy niña escribía cartas para las festividades especiales. Una costumbre familiar que se me inculcó y que todos esperaban. De adulta no me imagino sin mandar notas físicas. La escritura terapéutica desde muy pequeña me permitió sanar y sobrellevar situaciones particulares. ¡La escritura salvó mi vida! como titulé un artículo que escribí.
Siempre soñé con un medio escrito. En mis clases de comunicación diseñé un periódico. Luego, hasta registré un nombre junto con otros colegas para una revista física. El proyecto nunca salió al aire. En PUCMM, donde estudié, escribí en boletines estudiantiles.
Seguía materializando conceptos mientras compartí mis ideas, proyecté profesionales, eduqué en diversas categorías, amplié mis horizontes y el de otros tantos a través de los periódicos La Información, Listín Diario, la revista empresarial de la Cámara de Comercio de Santiago y en la revista digital – dirigida a mujeres- RevestidaMag y otros medios digitales.
En un proceso de asesoría salió nueva vez mi interés en este tipo de iniciativas. Mi mentor me sugirió unirme a otra persona. Algo que veía prácticamente imposible. Las sociedades no iban conmigo hasta que me hice consciente de esta creencia limitante.
Hoy les cuento que los sueños sí se hacen realidad. Estoy en Encuentros Interactivos RD, el cual se convierte en una multiplataforma (página web, revista digital, boletín informativo, podcast, redes sociales) para comunicadores sociales-corporativos; al tiempo que continúo con otros retos.
Ahora bien, he tenido que ser bien perseverante. Estuve más de un año en conversaciones con su directora Lady Reyes, una experimentada periodista que se define como apasionada de la comunicación al igual que yo, para ver posibilidades, acciones, persuadir; analizar las oportunidades y fortalezas para complementarnos en este desafío que con determinación, esfuerzo, conocimientos y vínculos soñamos para los comunicadores sociales- corporativos de la República Dominicana y más allá.
¡Les invito a caminar junto a nosotras en esta travesía!







