En mis años de ejercicio profesional he tenido la oportunidad de ver como los relaciones públicas, de un relegado y reducido espacio, se han convertido en una herramienta fuerte y útil, tanto para medios como para empresas y personas públicas y políticas… no podemos intentar tapar el sol con un dedo, mucho menos los comunicadores que nos beneficiamos de las ventajas creadas a raíz de su proliferación.
Históricamente, está demostrado que los crecimientos acelerados dejan ciertas lagunas y que los procesos que se desprenden de ello, a veces, no son los correctos o los idóneos. Por eso se hace necesario estar abiertos al aprendizaje y al crecimiento.
Trabajar en diferentes medios y áreas, me ha dado la oportunidad de tener contacto y trabajar con personas, métodos y empresas diferentes, donde, en cierta forma, los procesos son similares. Y me refiero a procesos, para dar entrada a las acciones que hacen nuestro trabajo mejor y más ágil.
Para un comunicador, especialmente para un editor social, es fundamental basar su trabajo en un método… eso nos ayuda a no volvernos locos ante el bombardeo de información que recibimos día a día… desde invitaciones, llamadas de confirmación y solicitud, notas que llegan por dos vías, física y digital, a lo que se le suma las horas de edición, el tiempo en los periódicos no es suficiente… y muchos colegas me preguntan ¿cómo puedes hacer todo eso?
Mi secreto no es tan secreto… pues cada minuto que dedico para explicar como deben hacerme llegar las informaciones, se convierten en horas de ahorro a la semana al ordenar los materiales y definir las prioridades de acuerdo a los lineamientos del medio que represento.
Nunca está de más repetir que “si mandas las notas físicamente no me la envíes al correo, o viceversa”, “que mejor me llamas en las tardes para confirmar, que es precisamente el momento en que tendré las invitaciones y agenda en mano” o “cuando mandes tu evento por correo, coloca debajo de la nota los pies de fotos… además subir las fotos y el documento como material adjunto, eso agiliza el proceso de bajar y archivar el material”… esos pequeños detalles nos permiten eficientizar el tiempo y dar un mejor apoyo.
Enviar una nota de manera reiterada no es una buena táctica ni mucho menos bombardearnos con informaciones sobre un mismo evento. Eso satura al comunicador y muchas veces no garantiza tener el resultado de publicación que se quiere. Lo ideal es dedicar un tiempo para conocer como trabaja cada medio y tratarlos de manera personalizada al fin y al cabo, son 7 medios escritos de circulación diaria, pues las revistas son un mundo aparte.
Por citar un ejemplo que puede ilustrar mi punto de vista es que en las sociales del periódico El Día se coloca una foto por evento, si conocemos ese detalle, porque enviar 20 fotografías y cargar el correo de manera innecesaria… a veces me llegan informaciones que ni siquiera tienen los nombres de las personas que están en la foto.
Quieres hacer un buen trabajo y quieres que el otro también lo haga… dedica unos minutos y personaliza a cada medio… por lo menos en mi caso, da buenos resultados.
Auteur Lady Reyes







