La paciencia es la capacidad que distingue a una persona para esperar sin alterarse y tolerar situaciones difíciles o demoras sin perder la calma; como también constituye la actitud que lleva al ser humano a soportar contratiempos y dificultades para lograr algún bien en la vida.
Las grandes virtudes que caracterizan a una persona paciente: temple, tolerante, perseverante, serena, tranquila y la calma, que la convierten en una estrella con luz propia y admirada por todo los que interactúan con ella, ya sea en el trabajo, la familia, los amigos y el mundo exterior.
Los inconvenientes que superó para titularse
Aunque ahora no muchas personas son pacientes, una que reúne esas condiciones es la periodista Margarita Brito, quien se tituló en la carrera de la Ciencia de la Comunicación Social (mención periodismo), en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD); enfrentando situaciones difíciles, como un horario laboral diario, el caos del transporte público, los choques de las asignaturas, las irregularidad de los horarios de clases y los grandes enfrentamientos estudiantiles con la Policía Nacional.
Margarita Brito, una excelente profesional del periodismo, noble y solidaria con sus colegas, destaca que durante los años de estudios en la UASD, los problemas vividos provocaron que invirtiera más tiempo para graduarse, debido a que una buena parte de las materias se impartían en la mañana o en la tarde, y en el transcurso de esa hora estaba trabajando.

Situaciones difíciles que enfrentó
Mí trabajo como periodista en los primeros 12 ó 15 años fue muy difícil, tanto que hubo ocasiones que estuve en peligro mientras cubría actividades, como las huelgas de los maestros de las escuelas públicas y de los médicos, en momentos que protestaban en las calles, porque la Policía Nacional los perseguía con lanzamientos de bombas lacrimógenas y disparos de armas de fuego en plena década de los 80, rememora la perseverante periodista.
Otras veces argumenta los hechos o acontecimientos que cubría eran tan fuertes que me hacían sufrir junto a los protagonistas de la historia, uno de ellos un secuestro de un niño de unos seis años. El secuestrador se atrincheró frente a una casucha en el barrio La Zurza a orillas del río Ozama, quien mantuvo al infante entre sus piernas con un cuchillo de 30 centímetros de largo en su cuello y amenazaba con matarlo.
“Todos los que estábamos cerca casi ni respirábamos, gracias Dios la actuación rápida de un negociador de la policía lo convenció de que cambiara al niño por uno de los agentes, asegurándole que le darían lo que pedía, pero fueron minutos angustiosos”, describe Brito.
Para esa época añade trabajaba en Radio Mil en la mañana y de allí me iba al LISTÍN DIARIO; siempre estuve en el pluriempleo, pues eran años difíciles, sueldos bajos y aún todos los son todavía.
Otro momento peligroso que viví trabajando para Radio Mil fue que cubriendo una actividad en uno de los almacenes del Ministerio de Agricultura en Los Jardines del Norte, cuando la gente acudía a buscar canastas de la que daba el extinto presidente Joaquín Balaguer, y al llegar los asistentes se quejaban y arroparon el vehículo en el que andábamos, lo cargaron creyendo que nosotros les íbamos a resolver el problema, y el equipo de prensa decidió marcharse del lugar.
Lindos momentos reporteriles de Brito
La dama de la carrera de la pluma y la libreta cuenta que uno de sus momentos más emocionantes del ejercicio profesional fue cuando recibió del Premio del Año de la empresa La Principal de Seguros en el año 1991, y el reconocimiento que le hizo el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), los cuales han resultados los más significativos en el ejercicio laboral.
A su entender, los tiempos laborales más importantes en su vida profesional fueron los que permaneció en el periódico LISTÍN DIARIO, bajo la tutela del extinto director Don Rafael Herrera, quien siempre la valoró su trabajo y la tomó en cuenta, a pesar de que llegó a la redacción del Decano, sin ninguna recomendación y por propia decisión personal.
En sus inicios recuerda que laboró casi un año sin cobrar un solo centavo para que la nombraran como reportera. Don Rafael y Rafael Molina Morillo siempre la distinguieron, lo que significó muchísimo para que se hiciera realidad su nombramiento como periodista.
Un legado para la sociedad
Para Margarita Brito uno de los legados que aspira dejar a la sociedad dominicana es que el país sea una mejor nación, en la que prime una buena educación en toda la ciudadanía. Entiende que siempre se puede hacer más y que la República Dominicana sea más organizada y con un mejor nivel educativo.
Recomienda a la nueva generación de periodistas a estudiar más, actualizarse e investigar para mantenerse al día con las innovaciones que surgen, aunque haya inconvenientes siempre se pueden lograr más éxitos.
Proyección personal
Margarita Brito desde niña soñaba que iba a ser periodista, debido a que siempre escribía historias y poesías que leía y compartía con sus compañeritas del colegio. Cuando se hizo un poco mayor se dio cuenta que escribiendo contribuiría aportar algo a beneficio de toda la sociedad.
Periplo laboral de Margarita Brito
Ha trabajado en diferentes medios de comunicación, tales como: LISTÍN DIARIO, Radio Mil, Radio Cristal, Radio Televisión Dominicana, El Nacional y ha hecho labores de relaciones públicas en instituciones del Estado; entre ellas: El Ministerio de Educación, La Lotería Nacional, El Instituto Nacional de Agua Potable y Alcantarillado (INAPA).







