
El Think Tank de Tabuga presentó su informe Perspectivas de la digitalización: República Dominicana 2025, un documento que ofrece una radiografía integral del ecosistema tecnológico nacional y plantea una hoja de ruta hacia una mayor soberanía productiva digital.
El estudio, construido a partir de entrevistas con líderes del sector y de los 15 episodios del programa T al Cubo, conducido por Arturo López Valerio, articula su análisis en tres ejes clave: tecnología, talento y transversalidad. Además, se alinea con procesos estratégicos como la Evaluación de Preparación Digital (DRA) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y las discusiones sobre la Ley de Telecomunicaciones.
Entre los hallazgos más relevantes, el informe identifica una paradoja estructural: aunque la República Dominicana lidera en conectividad en el Caribe y Centroamérica —con una penetración de internet del 85% y una infraestructura con disponibilidad superior al 99.999%—, su desempeño en innovación sigue siendo limitado. El país ocupa el puesto 97 en el Global Innovation Index, genera apenas cuatro patentes al año y destina el 99% de su inversión en inteligencia artificial a soluciones importadas.
Este fenómeno es definido como la “trampa de los inputs”, en la que una alta inversión en infraestructura digital no se traduce en valor agregado local, generando dependencia tecnológica y fuga de beneficios hacia el exterior.
En materia de talento, el informe advierte que la transformación digital avanza de forma desigual. Mientras grandes empresas adoptan tecnologías emergentes, las pymes y microempresas enfrentan rezagos significativos. Iniciativas privadas en formación en áreas como nube, analítica, ciberseguridad e inteligencia artificial buscan cerrar estas brechas ante la limitada respuesta estructural del sistema público.
El eje de transversalidad, por su parte, destaca cómo la integración de capacidades tecnológicas en distintos sectores impulsa resultados tangibles. Casos como Eco Mensajería, reconocida por Mastercard entre las más innovadoras a nivel mundial, evidencian el potencial del talento dominicano cuando converge con soluciones aplicadas.
El informe también incorpora un análisis de 417 licitaciones tecnológicas publicadas en 2025 por la Dirección General de Contrataciones Públicas, así como proyecciones de escenarios hasta 2030 y recomendaciones estratégicas orientadas a fortalecer la competitividad digital del país.
Más allá del diagnóstico, el documento plantea una reflexión clave: la digitalización no depende únicamente de infraestructura, sino de la capacidad de transformar conocimiento en valor económico y social. En ese sentido, el reto para República Dominicana será evolucionar de un modelo basado en consumo tecnológico hacia uno centrado en la creación, innovación y exportación de soluciones digitales.







