La ética, objetividad y especialización son el camino hacia la explotación y uso de los datos de manera efectiva, primordialmente en una profesión tan importante como lo es el periodismo.
Más allá de organizar cifras y construir una simple nota, el periodismo de datos es aquel en el que se usa el poder de la computadora para encontrar, contrastar, visualizar y combinar información proveniente de varias fuentes. Esta explicación la ofreció Paul Bradshaw,
consultor y profesor de Periodismo Online, en Birmingham City University.
A propósito del uso que se le está dando al periodismo de datos, ENCUENTROS INTERACTIVOS conversó con Renato Ramón González Disla, profesor de Ingeniería en Software e Inteligencia Artificial que coordina la Maestría en Ciencias de Datos del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec); Suhelis Tejero Puntes, periodista con máster en
Investigación en Periodismo, y con el economista Carlos Julio Romero, encargado del Área de Monitoreo y Análisis de Datos de la Dirección General de Contrataciones Públicas (DPGP), quienes dieron su visión sobre el periodismo de datos y cómo ha evolucionado en el país.
Le preguntamos a cada uno de manera individual ¿cómo definirían el periodismo de datos, a pesar de estar aplicándolo desde otras ramas del saber? La respuesta de nuestros entrevistados coincide, así que fusionamos esas opiniones y este fue el resultado: “En una simple definición sería el uso intensivo de la tecnología a través de una metodología de investigación que permita analizar grandes proporciones, cruzar bases de datos,
contrastar distintas fuentes, para posteriormente analizar, redactar y entregar esta información a la sociedad a través de los medios de comunicación”.
¿Par qué sirven?
El maestro Renato Ramón González Disla, a la pregunta ¿según su experiencia, para qué sirven los datos en el periodismo? Nos describió que, cotidianamente, la información que se produce se codifica mediante sistemas digitales computacionales, en forma de texto, estructuras de datos (tablas, bases de datos), imágenes y sonidos, “estos repositorios pueden ser internos de las empresas periodísticas, como los CMS de los sistemas editoriales, que almacenan la edición diaria de los periódicos en formato digital, como también puede ser la información externa disponible en el Internet, que es monstruosamente grande y valiosa, denominada la Big Data y producida por los sitios de la Internet y redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etcétera”.
Mientras que para Suhelis Tejero Puntes, los datos en la comunicación pueden sustentar una estrategia comunicacional, darle forma a una historia o a un mensaje. Agrega: “Actualmente, hay todo un mundo nuevo que se está abriendo para la comunicación para predecir respuestas de ciertos públicos a partir del análisis de los mensajes”. Entre tanto, ella resalta que, en periodismo, los datos pueden ser el punto de partida para descubrir una gran historia que, quizás no tenga que relatarse con números o cifras, pero
que sustenta la hipótesis de un reportaje o que incluso descubre hechos, tendencias o números que estaban ocultos.
De su parte, Carlos Julio Romero tiene una perspectiva más amplia y expresa que hay muchos ámbitos para el uso de los datos en la comunicación, de hecho, debería ser la base fundamental del carácter objetivo informativo. Los datos pueden usarse para dar énfasis y claridad a una problemática, transmisión de información precisa, crear un punto comparativo o de contraste, enfatizar o plantear opciones para la toma de decisiones, visualización interactiva, etcétera. En fin, hay un mundo de posibilidades para esta herramienta.
El lenguaje de los datos
Aunque suene loco el cuestionamiento, les preguntamos si los datos hablan y que compartieran un ejemplo para ilustrar esta afirmación. La periodista Tejero relata que, hace un par de años, junto a sus colegas Tania Molina y Mariela Mejía, “levantamos una base de datos a partir de noticias en medios sobre muertos por intercambios de disparos protagonizados por los cuerpos de seguridad. Logramos recolectar casi 2,000 casos que sirvieron de base para analizar un patrón de comportamiento policial que luego se convirtió en el reportaje Patrulla Letal. Con ese trabajo pudimos dibujar la situación de los cuerpos de seguridad y sus deficiencias en el manejo de ciertos casos que terminaron con víctimas mortales”.
Tomando la palabra, el economista Carlos Julio Romero precisa: “Por supuesto que, cuando los datos son utilizados con objetividad y, sobre todo con un carácter ético y profesional, no hay mejor información que aquella que se ofrece con la precisión de los datos y hallazgos encontrados, sean estos favorables o no. Es, de hecho, la norma de cualquier principio de
investigación.
Un ejemplo práctico, continua Romero, ha ocurrido desde el inicio de la pandemia, tanto para bien como para mal. Se demostró que la información oportuna y objetiva de casos, muertes y cantidad de pruebas realizadas permitió a las autoridades sanitarias un manejo más científico y preciso de ella, lo que influyó en la baja tasa de mortalidad en comparación con otras pandemias, igual que para la obtención de vacunas en tiempo récord.
Inclusive, en la República Dominicana vimos los efectos positivos del seguimiento detallado de los boletines y la evolución de las olas de la pandemia y, al mismo tiempo, vimos que la falta de claridad en la transmisión de la información, de argumentación con datos precisos,
implicó que muchas personas no se sintieran convencidas de vacunarse y que haya un estancamiento en las tasas actuales de vacunación, esto a pesar del excedente de ellas que el país logró, siendo con esto la envidia de muchas naciones. Este es un ejemplo práctico y palpable de la importancia de los datos.
Un área en pañales
Los entrevistados afirman que en el país sí se hace periodismo de datos, pero aún está en pañales. La especialista Tejero Puntes lo atribuye a que, todavía, se confunde el periodismo con datos con el periodismo de datos, pues “más que escribir números en una nota, el periodismo de datos utiliza los datos para que hablen y cuenten una historia”.
En el mismo orden, el responsable de análisis de datos de la DPGP afirmó: “En la República Dominicana el periodismo de datos está en una posición incipiente. Podríamos decir ‘en pañales’, si lo comparamos con otros países. No obstante, hay periodistas de investigación que hacen un excelente uso de los datos para crear contenido objetivo y que han
generado resultados visibles a varios niveles en el país, pero también encontramos que muchos medios de comunicación hacen uso erróneo de los datos, sobre todo en el carácter interpretativo de la información, lo que induce a matrices de opinión favorables o desfavorables que pueden cuestionar el uso y credibilidad de los datos que se ofrecen desde todos los ámbitos, en especial desde el Estado”.
Capacitación, interdisciplina y aportes
Sobre la formación de los periodistas en este aspecto, todos coinciden en que, en el país, no existe una oferta formativa como tal, a diferencia de otras naciones, donde ya tienen hasta maestrías en esta área.
“En República Dominicana creo que no hay formación al respecto. En otros países hay maestrías dedicadas al periodismo de datos y también hay diplomados -muy de moda ahora- de Big Data y R que pueden ser muy útiles para quienes quieran navegar por ese mundo de la información”, indica Suhelis Tejero Puntes.
De igual forma piensan Carlos Julio Romero y añade que, en la actualidad, lo poco o mucho que los periodistas saben, sobre la importancia del uso de los datos lo están aprendiendo más por su cuenta que por la promoción del currículo universitario.
“Creo que esto tiene que ver mucho con la velocidad de adaptación de la academia a los tiempos actuales, en especial en la República Dominicana, que tradicionalmente tiene cierta lentitud en la evolución curricular, pero se va avanzando a pasos lentos pero seguros hacia las mejoras. Si me preguntas en este preciso instante, creo que, en promedio, los periodistas no están altamente capacitados, claro, siempre existen las excepciones a la
regla, sin embargo, creo que tocar este punto, cómo aquí se hace, y hacerlo público y de debate es un paso primordial y esencial para cambiar y mejorar. Esto habla muy bien del interés de avanzar en el uso de los datos en el periodismo”, expresa Romero.
Sobre el aporte del periodismo de datos, todos destacan el valor agregado que le hace a la información: puede ayudar a descubrir nuevas historias, a promover pensamientos críticos y hasta descubrir casos de corrupción.
Mundo globalizado
El maestro Renato González puntualiza que, en un mundo globalizado y con un desarrollo extraordinario de las tecnologías de redes y de la información, no es posible sustraerse al uso de los datos. “Solo tome como ejemplo, el impacto global del Covid-19, desde el punto de vista de la salud, economía y comportamiento social. No es posible emitir información periodística sobre este fenómeno sin dotarse de los datos de la Big Data y de la Web”. De igual manera, “las investigaciones de los ‘Panama Papers’ y ‘Caso Odebrech’, entre otros, sin esta herramienta no es posible el análisis del volumen exponencial de información”.
El economista Carlos Julio Romero precisa que el periodista no sólo está para entrevistar, sino también para establecer un canal de comunicación efectiva entre la ciudadanía, el Estado y en general con todos los entes sociales que interactúan en este mundo globalizado.
Explica: “Diríamos que es una especie de mediador, que al mismo tiempo puede ejercer el papel de juez, según cómo use y transmita la información. Es por ello, que hoy en día se hace sumamente necesario la precisión en lo que se informa y eso hace importante al periodismo de datos. Su uso objetivo y ético permite informar con exactitud, con pruebas y
demostración irrefutable sobre la realidad, tanto así, que una información tergiversada en un programa de alcance global puede derrumbar a una empresa que cotiza en Wall Street. Así de poderoso es el periodismo de datos y más aun con la actual proliferación de las ‘Fake News’. Hoy más que nunca es necesario la exactitud de los datos para luchar contra este gran problema de desinformación que se da a raíz del mayor acceso a la información de la historia y los intereses de particulares”.
Otro aspecto en lo que coinciden los entrevistado es la riqueza que posee el periodismo de datos y la distintas disciplinas que intervienen en su proceso. En él pueden converger desde un periodista, un tecnólogo, un contable y un médico y esto puede variar según la magnitud del tema que se esté trabajando.
Recomendaciones finales
Para el manejo de datos, es esencial saber manejar Excel y tener conocimiento de ciertos lenguajes básicos de programación. También, debe contar con el apoyo del departamento de tecnología de los medios para poder lograr mejores resultados.
Sin embargo, al margen del conocimiento de los programas, técnicas y herramientas, hay tres puntos importantes y determinantes en el buen uso del periodismo de datos, los cuales son compartidos por nuestros entrevistados.
Lo primero que debe tener todo buen periodista de datos es ética. Los datos dan un gran poder a quien tiene acceso y sabe explotarlo. El uso ético de los datos es fundamental para transmitir de manera correcta y no dañar a terceros, generando matrices de opinión enfocadas en intereses particulares, entre otros usos pocos éticos.
Segundo: Objetividad. La razón de ser de los datos es su uso objetivo. Al igual que el tema ético, el poder de la información y de los datos permite tomar decisiones objetivas, comprobadas y confirmadas, pero también los datos tienen la capacidad de ser usados con fines de manipulación y que expresen lo que el usuario desea demostrar bajo un uso sesgado y no lo que en realidad demuestran. La objetividad es fundamental en el periodista, tener la capacidad de usar la información de manera ecuánime, sin parcialidades y siempre bajo la orientación del bien general sobre el bien particular.
Tercero: La especialización. Hoy en día cualquiera que quiera saber usar los datos tiene a su disposición innumerables cursos online, videos tutoriales y libros digitales. Los periodistas y, en general, cualquiera que quiera conocer sobre datos, pueden acceder a un mundo infinito de temas, cursos, explicaciones y demás sistemas de aprendizajes, a un costo irrisorio y muchas veces gratuito, lo cual lo hace un aprendizaje accesible y asequible.
Con estos tres puntos, ética, objetividad y especialización, el camino hacia la explotación y uso de los datos de manera efectiva están garantizados, primordialmente en una profesión tan importante como lo es el periodismo.







