Durante cuatro días, la RD Bridal Week 2026 transformó los espacios del Kimpton Las Mercedes en un escenario donde la moda nupcial, la alta repostería dominicana y la creatividad convergieron para proyectar a la capital como una de las plazas más cosmopolitas del circuito bridal en el Caribe.
Producido por Sócrates McKinney, el evento reunió a diseñadores, estilistas, planificadores de bodas y expertos en hospitalidad en una agenda que combinó desfiles, experiencias sensoriales y espacios de formación. La plataforma, con 26 años de trayectoria, reafirma su rol como articuladora de la industria nupcial dominicana y su proyección internacional.
“Estamos comprometidos con elevar el número de visitantes que llegan a nuestro país a celebrar sus bodas y consolidarnos como el destino número uno del Caribe para bodas de destino”, expresó McKinney durante la apertura, destacando el impacto económico y turístico del sector. En la misma línea, Marta Amengual, directora general del hotel sede, subrayó el valor del evento como punto de encuentro para parejas locales e internacionales en busca de tendencias y profesionales del sector.
Uno de los ejes más innovadores de esta edición fue la puesta en valor de la repostería dominicana como expresión artística. El espacio Royal Sugar Room, liderado por Mily Pimentel, reunió a 22 maestros pasteleros que presentaron piezas inspiradas en las colecciones de pasarela, elevando el azúcar a una forma de arte contemporáneo. Este concepto alcanzó su punto culminante con el desfile “Royal Sugar”, donde la moda y la repostería dialogaron en una propuesta escénica que integró diseño, textura y narrativa visual.
En la pasarela, destacaron propuestas de reconocidos diseñadores como Giannina Azar, Michelle Reynoso, José Jhan y Jenny Polanco, entre otros, quienes presentaron colecciones que reinterpretan el romanticismo clásico desde una perspectiva contemporánea, alineada con las tendencias globales.
La dimensión internacional estuvo marcada por la participación de la firma guatemalteca Lanificio Di Livenza, invitada especial de esta edición, que aportó una visión sofisticada de la sastrería masculina y fortaleció los vínculos creativos entre la región.
El cierre del evento llegó con “The Cake Party”, una experiencia inmersiva inspirada en la estética de Bridgerton, donde la escenografía, el diseño y la gastronomía se integraron en un concepto multisensorial que reafirma la evolución del universo bridal hacia propuestas más experienciales.
Asimismo, el espacio Bridal Talks ofreció orientación a parejas en proceso de planificación, consolidando el evento no solo como vitrina de tendencias, sino como plataforma educativa para el diseño de bodas personalizadas.
Con esta edición, RD Bridal Week fortalece su posicionamiento como motor de la industria nupcial en el Caribe, impulsando el talento local y consolidando a la República Dominicana como un destino estratégico para bodas de destino en la región.







