Malware que roba datos evoluciona con uso de la inteligencia artificial en América Latina

El robo de información personal a través de ataques silenciosos continúa evolucionando en la región, impulsado por tecnologías emergentes y nuevas estrategias del cibercrimen. Así lo revela un análisis basado en los más recientes informes de amenazas de ESET, que advierte sobre un cambio clave: aunque las detecciones globales de infostealers disminuyeron un 18 % en el segundo semestre de 2025, su nivel de sofisticación ha aumentado significativamente.

Los infostealers -programas diseñados para sustraer credenciales, datos financieros e información almacenada en dispositivos- han mantenido su relevancia dentro del ecosistema de amenazas. Tras la desaceleración de herramientas tradicionales como Agent Tesla, nuevas variantes como Formbook y Lumma Stealer han ganado protagonismo, apoyadas en campañas más dirigidas y en el uso de inteligencia artificial para optimizar sus ataques.

“Los infostealers siguen siendo una de las herramientas favoritas de los cibercriminales porque permiten robar grandes volúmenes de información de forma silenciosa”, explicó David González, especialista en Seguridad Informática de ESET Latinoamérica. Según el experto, la tendencia actual no apunta a un mayor volumen de ataques, sino a operaciones más precisas, con técnicas avanzadas de ingeniería social.

El informe identifica varias familias de malware con fuerte presencia en la región. Formbook lideró las detecciones globales con un 17,3 %, principalmente distribuido mediante campañas de phishing. Lumma Stealer protagonizó ataques masivos en países como México, mientras que otras amenazas como NGate y troyanos tipo Spy.Banker continúan afectando especialmente a usuarios del sistema financiero y dispositivos móviles.

Latinoamérica se consolida, además, como un objetivo estratégico para los cibercriminales. Países como Brasil destacan por el incremento de fraudes asociados a tecnologías como NFC, mientras que México, Perú, Chile, Colombia y Argentina registran actividad constante de estas amenazas, muchas veces vinculadas a campañas de phishing en español y ataques altamente segmentados.

Entre los principales vectores de infección se encuentran correos fraudulentos con archivos adjuntos maliciosos, sitios web falsos que imitan plataformas confiables como Google Play, y técnicas como ClickFix, que manipulan al usuario para ejecutar comandos peligrosos. También se observa un crecimiento de los descargadores de malware, como GuLoader, que facilitan la distribución encubierta de estas amenazas.

El análisis concluye que, aunque el volumen de infostealers ha disminuido, su evolución hacia modelos como el Malware-as-a-Service (MaaS) y el uso de inteligencia artificial plantea nuevos desafíos. De cara a 2026, los expertos insisten en reforzar la protección de credenciales, mejorar la detección temprana y fortalecer la seguridad en entornos móviles, especialmente ante el auge de tecnologías financieras digitales.

Leer  El vínculo silencioso detrás de la alimentación en los estados depresivos

En un entorno donde los ataques son cada vez más invisibles, la ciberseguridad deja de ser una opción técnica para convertirse en una prioridad estratégica tanto para usuarios como para organizaciones.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí