Persisten creencias que ponen en riesgo la salud bucal
Especialistas advierten que hábitos como cepillarse con fuerza, ignorar el sangrado de las encías o recurrir a remedios caseros pueden provocar daños que afectan la salud oral y el bienestar general.
A pesar de los avances de la odontología y del acceso cada vez mayor a información sobre el cuidado de la salud, muchas personas continúan manteniendo hábitos que pueden perjudicar seriamente su salud bucal.
Varias de estas prácticas se sustentan en creencias transmitidas de generación en generación o difundidas en redes sociales, pese a que han sido desmentidas por la evidencia científica.
Para la ortodoncista y periodoncista doctora Camila Borges Fernandes, estas ideas persisten porque durante años formaron parte de la cultura popular y aún hoy muchas personas las consideran correctas.
«Gran parte de estas creencias surge de la transmisión familiar y de la falta de acceso a información de calidad. Incluso con la evolución de la odontología, muchos de estos conceptos siguen repitiéndose», explica la especialista.
Entre los mitos más frecuentes figura la creencia de que solo es necesario acudir al odontólogo cuando aparece dolor. Sin embargo, enfermedades como la caries y los problemas periodontales pueden desarrollarse durante meses sin presentar síntomas evidentes.
La especialista también advierte sobre la costumbre de cepillarse los dientes con demasiada fuerza, una práctica que lejos de mejorar la limpieza puede provocar desgaste del esmalte, retracción de las encías y mayor sensibilidad dental.
Otro error frecuente consiste en considerar normal el sangrado de las encías durante el cepillado. De acuerdo con la Dra. Borges Fernandes, esta señal suele indicar la presencia de inflamación y requiere evaluación profesional para evitar complicaciones mayores.
A estos hábitos se suma la falsa percepción de que los dientes de leche requieren pocos cuidados por tratarse de una dentición temporal. Los especialistas recuerdan que estas piezas desempeñan un papel fundamental en el desarrollo del habla, la masticación y la correcta formación de la dentición permanente.
También persiste la idea de que los tratamientos odontológicos son necesariamente dolorosos o demasiado costosos. No obstante, los avances tecnológicos han permitido desarrollar procedimientos cada vez más cómodos para los pacientes y la prevención continúa siendo mucho más económica que los tratamientos complejos derivados de enfermedades avanzadas.
Redes sociales también alimentan la desinformación
La creciente circulación de consejos caseros en plataformas digitales representa otra preocupación para los profesionales de la salud bucal.
Recetas que recomiendan utilizar bicarbonato de sodio, carbón activado o limón para blanquear los dientes pueden causar daños irreversibles en el esmalte dental debido a sus propiedades abrasivas o ácidas.
«Estas sustancias pueden aumentar la sensibilidad y comprometer la estructura de los dientes», advierte la especialista.
Del mismo modo, sustituir el hilo dental por palillos o utilizar únicamente enjuagues bucales sin realizar un cepillado adecuado son prácticas que no ofrecen una higiene bucal efectiva.
La salud bucal influye en todo el organismo
Los especialistas recuerdan que las consecuencias de una mala salud oral van mucho más allá de la estética.
Las enfermedades bucales pueden afectar funciones esenciales como la alimentación y el habla, además de influir en la autoestima, la interacción social y la calidad de vida de las personas.
«La salud bucal está directamente relacionada con el bienestar general. Cuando se descuida, puede afectar desde la nutrición hasta la confianza al sonreír y comunicarse», destaca la Dra. Camila Borges Fernandes.
Imagen de JOSEPH SHOHMELIAN en Pixabay
La prevención evoluciona con nuevas tecnologías
La odontología basada en evidencia científica continúa incorporando herramientas que permiten realizar diagnósticos más tempranos y tratamientos menos invasivos.
Entre ellas destaca el protocolo Guided Biofilm Therapy (GBT), orientado al control del biofilm dental mediante técnicas más precisas y confortables para los pacientes.
Según la especialista, más del 98 % de quienes reciben este tratamiento reportan poco o ningún dolor durante el procedimiento, favoreciendo la continuidad de los controles preventivos.
Además del uso de nuevas tecnologías, los expertos coinciden en que la educación continúa siendo la principal herramienta para mejorar la salud bucal de la población.
Mantener una adecuada higiene con pasta dental fluorada, utilizar hilo dental diariamente, llevar una alimentación equilibrada y asistir periódicamente al odontólogo siguen siendo las medidas más eficaces para prevenir enfermedades.
«Al final, lo más importante sigue siendo la constancia. Son hábitos simples, pero que marcan toda la diferencia a lo largo de la vida», concluye la especialista.
En temas de aprendizaje, siempre trato de no desaprovechar las oportunidades que se presentan para volver a las aulas.
Cada regreso tiene un significado distinto...