San Salvador.- La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) expresó su profunda preocupación por el alarmante deterioro del entorno democrático y el creciente hostigamiento contra periodistas y medios de comunicación en el país.
Durante el año 2024, APES documentó 789 agresiones contra la prensa, lo que representa un incremento del 154 % en comparación con el período anterior.
Además, se ha identificado el desplazamiento forzado de al menos 40 periodistas, consecuencia de un patrón sostenido de intimidación, vigilancia, amenazas y restricciones arbitrarias al ejercicio periodístico.
“Estamos ante una situación insostenible. El periodismo salvadoreño opera en un entorno marcado por el miedo, la censura y la represión. Informar no puede convertirse en una actividad de alto riesgo”, advirtió APES en su pronunciamiento.
Reformas que agravan la situación democrática
A este preocupante contexto se suma la reciente reforma constitucional, que busca habilitar la reelección presidencial indefinida y eliminar la segunda vuelta electoral, aprobada sin un debate parlamentario amplio ni transparente.
Desde APES, advertimos que esta medida concentra aún más el poder político, debilita la separación de poderes y restringe el espacio cívico, condiciones fundamentales para la libertad de prensa y la democracia.
Exigimos protección y garantías para el ejercicio periodístico
APES hace un llamado firme al Estado salvadoreño para que garantice el derecho a informar y ser informado, respete el trabajo de la prensa independiente, y proteja a quienes ejercen el periodismo, especialmente en contextos de alta vulnerabilidad.
“El desplazamiento de periodistas, las amenazas, la vigilancia y la criminalización de medios son violaciones directas a los derechos humanos y un golpe a la democracia”, afirmó la asociación.
Recordamos que, según el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, los derechos políticos, la libertad de expresión, la libertad de asociación y el derecho de reunión son pilares esenciales del juego democrático y deben contar con la máxima protección del Estado.
APES reitera su compromiso con el periodismo ético, libre y plural, y continuará documentando, denunciando y visibilizando toda forma de violencia y censura contra la prensa en El Salvador.







