El impacto de El Sol de Tlaxcala como relator de los hechos más relevantes del estado ha trascendido la información para convertirse en parte de la identidad cultural local.
Un ejemplo emblemático es la festividad huamantleca “La noche que nadie duerme”, cuyo nombre surgió en 1968 gracias a una crónica del entonces director del diario, Alfonso Neri Castaneira.
En su artículo publicado el 15 de agosto de 1968, Neri escribió: “La noche del 14 de agosto nadie duerme en Huamantla”, frase que fue adoptada por los habitantes y quedó para la posteridad como el nombre de una de las celebraciones más representativas del municipio.
La festividad involucra la elaboración de alfombras de flores y aserrín que cubren kilómetros de calles, tradición que, según la cronista Isabel Aquino, data de hace más de cien años, aunque fue a partir del texto de Neri que se consolidó su denominación actual.
Como explica el lingüista británico Norman Fairclough, “el lenguaje de los medios de comunicación no es neutro, introduce nuevas palabras y modos de hablar que transforman prácticas sociales”, y este caso ilustra cómo el periodismo puede dar identidad y nombre a un fenómeno cultural.
En 2013, El Sol de Tlaxcala recibió un reconocimiento por parte de autoridades estatales y del municipio de Huamantla por su contribución al nombramiento de la festividad.
El acto fue presidido por el director actual, Máximo Hernández Cervantes, y se reconoció también a Carolina Hernández Castillo, destacada bordadora de los vestidos de la Virgen de la Caridad, santa patrona del pueblo. Ese mismo año, el Congreso del Estado declaró oficialmente “La noche que nadie duerme” como Patrimonio Cultural Inmaterial de Tlaxcala, consolidando su valor histórico y cultural.
Hoy, la frase de Neri sigue siendo un símbolo del patrimonio cultural de Huamantla, mostrando cómo el periodismo no solo informa, sino que también construye memoria colectiva y contribuye a la identidad de un pueblo.
Dato: La tradición de las alfombras de Huamantla ha sido inscrita ante la Unesco por el gobierno de Tlaxcala, con la posibilidad de ser declarada Patrimonio Cultural Inmaterial a finales de 2025.







