Organización de las Naciones Unidas (ONU) distribuyó entre sus Estados miembros una declaración escrita de Batey Relief Alliance (BRA) en la que la organización presenta su experiencia de 28 años de trabajo en comunidades vulnerables y propone convertir iniciativas comunitarias exitosas en políticas públicas sostenibles.
El documento fue presentado de cara al Segmento de Alto Nivel del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (Ecosoc) y al Foro Político de Alto Nivel, espacios vinculados al seguimiento de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La propuesta de BRA plantea superar los modelos de asistencia de corto plazo y avanzar hacia mecanismos que permitan a los Estados incorporar a sus estructuras programas desarrollados y probados inicialmente por organizaciones sociales.
“Para cumplir mejor con las metas globales, la comunidad internacional debe entender que el asistencialismo a corto plazo ya no es suficiente”, expresó Ulrick Gaillard, fundador y presidente de Batey Relief Alliance.
Gaillard sostuvo que las soluciones desarrolladas en las comunidades pueden alcanzar un impacto más duradero cuando son transferidas al sector público y convertidas en programas permanentes.
De proyectos comunitarios a servicios públicos
Como ejemplo de ese modelo, BRA presentó su experiencia en el batey Cinco Casas, en Monte Plata, donde desarrolló instalaciones de atención sanitaria y programas que incluyeron terapia antirretroviral.
De acuerdo con la organización, durante una década de operación directa esos servicios alcanzaron a más de 350,000 personas. Posteriormente, la infraestructura fue transferida a las autoridades sanitarias para continuar ofreciendo atención desde el sistema público.
BRA asegura que sus diferentes programas desarrollados a lo largo de 28 años han alcanzado de manera acumulada a más de 4.5 millones de personas, además de contribuir con la distribución de 347 millones de litros de agua potable y unas 2,600 toneladas métricas de alimentos.
La organización también expuso su experiencia integrando los servicios sanitarios con iniciativas de desarrollo económico y seguridad alimentaria.
Según sus datos, más de 9,000 mujeres rurales y agricultores han participado en programas de capacitación y acceso a microcréditos dirigidos a impulsar actividades productivas y generar fuentes de ingresos.
Tres propuestas para avanzar hacia 2030
En su declaración, Batey Relief Alliance plantea tres líneas de acción para contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La primera consiste en promover mecanismos mediante los cuales programas desarrollados por organizaciones no gubernamentales puedan ser transferidos a los Estados cuando demuestren resultados y capacidad de permanencia.
La segunda propone vincular la atención primaria de salud con iniciativas de economía social y generación de ingresos, especialmente entre poblaciones vulnerables.
Una tercera línea está relacionada con la equidad menstrual y su incidencia en la permanencia de niñas y adolescentes en el sistema educativo.
BRA señala que un estudio realizado por la organización en 2021 identificó que un 20 % de las niñas consultadas en zonas rurales dominicanas faltaba a clases debido a la falta de productos de higiene menstrual. A partir de estos hallazgos, impulsó iniciativas como la fabricación comunitaria de toallas reutilizables y acciones de sensibilización sobre esta problemática.
“Nuestra trayectoria de 28 años en el terreno no es solo un registro de asistencia en crisis, sino una hoja de ruta empírica para la acción urgente y transformadora que el mundo exige de cara al 2030”, afirmó Gaillard.
Con su participación en los espacios vinculados al Ecosoc, Batey Relief Alliance busca colocar la experiencia acumulada en comunidades vulnerables como insumo para el debate internacional sobre reducción de la pobreza, salud, autonomía económica y desarrollo sostenible.







