Las redes sociales han sido de mucho beneficio en el ámbito de la comunicación, debido a la inmediatez de la información y la libertad de expresión que proporciona este medio haciendo que la noticia se vuelva más inmediata para los usuarios. ¿Qué pasa cuando nos dejamos envolver por la emoción y alteramos las informaciones?
El término noticias falsas se trata de divulgaciones que no están basadas en la realidad y que generan desinformación. En las redes sociales se caracterizan por la falta de investigación o exploración previa a su publicación.
El peligro de las redes empieza cuando la ansiedad de generar seguidores e ingresos atrapa a los medios de comunicación pasando la información útil a un segundo plano. El libertinaje de los medios se vuelve tóxico cuando cruzamos la línea de los límites. No todo es apto para compartir en redes sociales. Tener una red social influye en la opinión pública, afectando aspectos sociales, intereses o ideologías.
En este sentido, podemos referirnos a la publicación del periodista dominicano Joan Guzmán, titulada ¨Los ¨Fake News¨ buscan tensar aún más relaciones entre República Dominicana y Haití, quien destaca que en este contexto ha irrumpido de forma notable con relación a las discusiones del tema haitiano, logrando tensar aún más de lo acostumbrado las relaciones entre ambos países.
En las últimas semanas en las redes sociales, principal reservorio de las “fake news”, se ha producido una explosión de fotos y vídeos de acontecimientos ocurridos en Haití, dados a conocer como hechos producidos en territorio dominicano y que al final resultan ser falsos.
Muchos de esos videos son utilizados por críticos de la migración haitiana para sustentar sus posiciones o planteamientos de un supuesto odio de los haitianos hacia los dominicanos. También para reforzar sus teorías conspirativas.
Te puede interesar leer: Los fake news buscan tensar aún más las relaciones entre RD y Haití
El periodismo se ha visto manchado por esta realidad. También está el hecho de que algunos navegantes de internet asumen el rol de periodistas sin tener el menor grado de conciencia de lo que pueden generar al difundir datos falsos ni las graves consecuencias que tiene sobre las personas o consumidores.
En las redes sociales se confunde la opinión con la información’’ dice María Elvira Arango, periodista y locutora colombiana, quien añade ¨hay que hacer la investigación, hacer fact-checking (verificación) no importa si sea radio, prensa, televisión o redes sociales. Hay que ser correctos y respetuosos. Es un ingrediente que no debe cambiar nunca en el periodismo¨
Hoy más que nunca, necesitamos comunicadores que estén comprometidos con la verdad y que ejerzan el oficio de la comunicación con responsabilidad. Compartir una noticia falsa puede dar minutos de fama, pero puede quitarnos años de credibilidad. ¿En quiénes confían los usuarios que andan en busca de información verídica, si las redes se han vuelto un circulo de rumores? ¿Cuál es el modelo a seguir que estamos dejando a la nueva generación de comunicadores?
Aunque nos tome un poco más tiempo, y no logremos la primicia, es preferible unos minutos más tarde y tener credibilidad, respeto e influencia sobre nuestra audiencia.







