Miami.– El más reciente Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y de Prensa, divulgado el pasado 10 de marzo, evidencia un deterioro alarmante en las condiciones para el ejercicio de estos derechos fundamentales en América. El promedio global descendió a 47,10 puntos, el nivel más bajo desde la creación de este barómetro regional, reflejando un retroceso sostenido en las garantías democráticas y en el libre flujo de información.
Nicaragua y Venezuela se mantienen en la franja más crítica del índice, clasificada como “Sin Libertad de Expresión”, lo que evidencia escenarios extremos de control estatal, censura y persecución sistemática contra periodistas, medios y ciudadanos.
Nicaragua obtuvo 18,22 puntos sobre 100, ubicándose en el puesto 22 de 23 países analizados. El país presenta uno de los panoramas más severos del hemisferio, con apenas 2,33 puntos en la dimensión “Ciudadanía informada y libre de expresarse”, lo que refleja la casi inexistencia de espacios para la libre expresión.
El informe documenta que, entre 2024 y 2025, el país ha transitado hacia un modelo abiertamente totalitario bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Reformas constitucionales y la aprobación de la Ley N.º 1234 en febrero de 2025 consolidaron un sistema de poder absoluto, institucionalizando la censura y profundizando la persecución contra voces críticas, incluso mediante la privación de nacionalidad.
El entorno estatal, especialmente desde el Poder Ejecutivo y el Judicial, ejerce una influencia sistemática en la restricción de derechos, mientras el ecosistema digital ha sido objeto de bloqueos y vigilancia. La represión ha evolucionado hacia formas más sofisticadas, como la intimidación psicológica, obligando a periodistas a operar en la clandestinidad o el exilio.
Por su parte, Venezuela ocupa el último lugar del índice (puesto 23), con apenas 7,02 puntos sobre 100. Aunque registró un leve incremento de 0,51 puntos respecto al año anterior, este cambio es considerado marginal y no modifica el panorama de deterioro estructural.
Niveles extremos de restricción
Las tres dimensiones evaluadas reflejan niveles extremos de restricción: 0,82 puntos en “Ciudadanía informada y libre de expresarse”; 2,02 en “Actuación del Estado frente a la violencia e impunidad”; y 4,18 en “Control de medios y periodismo”, siendo esta última la más baja de todos los países analizados.
El Índice Chapultepec 2025 destaca el papel predominante del Poder Ejecutivo venezolano en la generación de condiciones adversas, acompañado por los poderes Legislativo y Judicial en la consolidación de un sistema de control informativo. Este contexto ha derivado en el cierre de más de 400 emisoras de radio, la casi desaparición de medios impresos independientes y el exilio masivo de periodistas.
Durante el período analizado, del 2 de noviembre de 2024 al 1 de noviembre de 2025, se documentaron detenciones de al menos 25 periodistas, así como arrestos arbitrarios de ciudadanos —incluidos funcionarios públicos— por difundir opiniones críticas. La autocensura se ha instalado como práctica generalizada, mientras los medios estatales operan como plataformas de propaganda.
Los resultados del Índice Chapultepec 2025 subrayan la urgencia de reforzar los mecanismos regionales e internacionales de protección a la libertad de expresión. La permanencia de Nicaragua y Venezuela en la categoría más crítica no solo evidencia crisis nacionales profundas, sino también un desafío para la democracia en el continente.
La Sociedad Interamericana de Prensa es una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está conformada por más de 1,300 medios del hemisferio occidental y tiene su sede en Miami.







