La Federación Europea de Periodistas ha situado las condiciones laborales y la salud mental como prioridades clave para el futuro del sector, tras reunir a cerca de 50 profesionales en la conferencia final del proyecto Stand Up for Journalism, celebrada en Podgorica.
El encuentro, organizado junto al sindicato de medios de Montenegro, dio voz a periodistas jóvenes, especialmente de los Balcanes, que describieron un panorama marcado por altas cargas de trabajo, bajos salarios y una creciente incertidumbre profesional.
Ivana Vlaović, coordinadora de la sección juvenil del sindicato local, subrayó la necesidad de ajustar las expectativas empresariales y mejorar las condiciones laborales para evitar la fuga de talento. En la misma línea, la periodista croata Lea Jajaš destacó que su generación busca equilibrar la vocación con una mejor calidad de vida.
Preocupación creciente por la salud mental
Los estudiantes de periodismo que participaron en el evento coincidieron en señalar riesgos asociados a la salud mental y a la seguridad en el ejercicio profesional. Ante este escenario, la Federación insistió en fortalecer el vínculo con organizaciones sindicales como vía para garantizar mayor estabilidad desde el inicio de la carrera.
La dimensión del bienestar psicológico fue uno de los ejes centrales del debate. Jahkini Bisselink indicó que una parte importante de la generación Z considera los recursos de salud mental como un factor determinante al momento de elegir empleo.
A esto se suma una realidad preocupante: el aumento de la eficiencia impulsado por la tecnología no se traduce necesariamente en menos carga laboral, sino, en muchos casos, en mayores exigencias.
Inteligencia artificial: oportunidad y presión
El impacto de la inteligencia artificial generó un debate con posiciones matizadas. Por un lado, se advirtió que la automatización podría elevar las expectativas de productividad, afectando el bienestar de los periodistas. Por otro, se reconoció su potencial para democratizar ciertas tareas técnicas, como la transcripción o la corrección de textos, facilitando el trabajo en medios pequeños o independientes.
Este doble efecto refleja una tensión creciente en el sector: mientras la tecnología abre oportunidades, también redefine las exigencias profesionales.
Un reto estructural para el sector
El debate también incluyó una mirada institucional. Christian Moos presentó propuestas para reforzar los derechos laborales de los periodistas en Europa, incluyendo medidas específicas en salud mental.
Por su parte, la autora Emma Thomasson señaló que la propia cultura del periodismo —marcada por la vocación y la resistencia— puede dificultar el reconocimiento de estos problemas, al perpetuar expectativas poco realistas sobre el desempeño profesional.
Además, el programa incluyó sesiones de formación sobre protección frente al acoso en línea y el uso de herramientas legales europeas para enfrentar estos riesgos, así como estrategias para fortalecer las organizaciones profesionales en un entorno de cambios tecnológicos y presiones políticas.
El proyecto Stand Up for Journalism, desarrollado entre abril de 2024 y marzo de 2026, continuará en una nueva fase prevista entre octubre de 2026 y septiembre de 2027, ampliando su alcance en formación, investigación y fortalecimiento institucional.
En conjunto, el encuentro deja claro que el futuro del periodismo europeo no solo dependerá de la innovación tecnológica, sino también de la capacidad del sector para garantizar condiciones laborales dignas y proteger la salud mental de quienes ejercen la profesión.







