La ambigüedad en las relaciones laborales está dando lugar a un nuevo fenómeno.
Cada vez más trabajadores utilizan expresiones como «situationship, ghosting o breadcrumbing», popularizadas en el ámbito de las relaciones personales, para describir experiencias marcadas por promesas incumplidas, expectativas difusas y ausencia de definiciones dentro de sus organizaciones.
Así lo revela una investigación realizada por MyIQ entre 13,482 trabajadores de Estados Unidos, Reino Unido, América Latina y Europa, que identifica la incertidumbre como uno de los principales factores que afecta la experiencia laboral de los empleados.
Según el estudio, el 68 % de los encuestados considera haber vivido una relación laboral que nunca estuvo claramente definida, aunque sí implicaba expectativas de crecimiento o permanencia.
Además, el 61 % afirma haber recibido señales contradictorias por parte de supervisores, colegas o empleadores sobre cuál era realmente su posición dentro de la organización.
Promesas que nunca se concretan
La investigación identifica distintas formas en que esta ambigüedad se manifiesta dentro de las empresas.
Una de las más frecuentes es la denominada «situationship de ascenso», caracterizada por conversaciones constantes sobre futuras promociones o mayores responsabilidades que nunca llegan a formalizarse.
El 58 % de los trabajadores consultados aseguró haber permanecido más tiempo del deseado en un puesto porque siempre existía la expectativa de que una oportunidad mejor estaba por concretarse.
Otra práctica identificada es el breadcrumbing laboral, reportado por el 54 % de los participantes.
Este comportamiento consiste en recibir elogios, reconocimiento o insinuaciones sobre futuras oportunidades suficientes para mantener el compromiso del empleado, pero sin cambios reales en su cargo, salario o nivel de responsabilidad.
El ghosting también llegó al trabajo
El estudio también señala que el ghosting, término utilizado para describir la desaparición repentina de una persona en una relación, se ha convertido en una experiencia habitual dentro del entorno laboral.
Los trabajadores mencionan casos de reclutadores que dejan de responder después de varias entrevistas, procesos internos que quedan sin explicación o supervisores que desaparecen tras haber planteado posibles oportunidades de crecimiento.
A esto se suma lo que la investigación denomina señalización corporativa contradictoria, una situación en la que las organizaciones promueven discursos sobre desarrollo profesional, transparencia o bienestar mientras los empleados continúan sin respuestas claras sobre su futuro.

Un nuevo lenguaje para describir el trabajo
Uno de los hallazgos más llamativos del estudio es que el 49 % de los encuestados considera que los términos surgidos en el ámbito de las relaciones personales describen mejor su realidad laboral que el lenguaje tradicional de recursos humanos.
Expresiones como «trayectoria profesional», «plan de desarrollo» u «oportunidades de crecimiento» resultan insuficientes cuando las expectativas permanecen indefinidas durante largos períodos.
Para Sarah Meyer, directora general de MyIQ, el fenómeno refleja una necesidad creciente de claridad más que un simple cambio de vocabulario.
«Lo importante no es que los empleados estén usando lenguaje de citas en el trabajo. Es que ese lenguaje encaja. Una situationship no se define por la ausencia de interés, sino por la ausencia de claridad. Los trabajadores describen relaciones profesionales donde existen expectativas, pero el compromiso continúa siendo deliberadamente ambiguo», explica.
La claridad se convierte en una prioridad
Los resultados muestran que muchos trabajadores prefieren recibir una respuesta negativa antes que permanecer indefinidamente en la incertidumbre.
El 63 % de los participantes afirmó que preferiría conocer con claridad que no obtendrá un ascenso, un proyecto o una nueva oportunidad, antes que mantenerse durante meses esperando una decisión que nunca llega.
Para los investigadores, estos hallazgos indican que la conversación sobre el bienestar laboral ya no se limita al agotamiento, la flexibilidad o el equilibrio entre la vida personal y el trabajo.
Cada vez más empleados consideran que la transparencia y la claridad sobre su futuro profesional son factores esenciales para construir relaciones laborales saludables y fortalecer el compromiso con las organizaciones.







