La IA en selección de personal reproduce la discriminación de género

El uso de la inteligencia artificial en los procesos de selección de personal se ha convertido en una práctica cada vez más común. Según datos de InfoJobs, el 65 % de las empresas ya utiliza estas herramientas para filtrar candidatos. Sin embargo, expertos alertan que esta tecnología puede estar reforzando una “brecha invisible” que perpetúa la discriminación de género.

Investigaciones de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) analizan cómo los algoritmos, lejos de ser imparciales, reproducen sesgos presentes en los datos con los que han sido entrenados durante décadas.

Algoritmos que aprenden de desigualdades

La experta Meritxell Beltrán advierte que los sistemas de IA funcionan a partir de patrones históricos.

Si una empresa busca perfiles para posiciones tradicionalmente ocupadas por hombres —como cargos directivos—, el algoritmo tiende a replicar ese modelo, priorizando candidatos masculinos.

“Estamos perpetuando la discriminación en el mundo laboral, reforzando la segregación vertical”, explica la especialista.

Este fenómeno convierte a la IA en una nueva forma de discriminación sistémica, donde los sesgos no desaparecen, sino que se automatizan y escalan.

La “brecha invisible” en los procesos de selección

Más allá del impacto técnico, el uso de inteligencia artificial también afecta la percepción de justicia de los candidatos.

El investigador Enrique Baleriola señala que muchas personas tienden a confiar en la supuesta objetividad de la tecnología, sin cuestionar sus resultados.

Esto genera una “brecha invisible”, donde los candidatos pueden ser descartados por un algoritmo sin interacción humana ni explicación clara, aumentando la sensación de indefensión.

Riesgos éticos, legales y culturales

El estudio identifica varios desafíos clave:

  • Opacidad algorítmica, que dificulta entender cómo se toman las decisiones
  • Falta de formación en el uso ético de estas herramientas
  • Débil supervisión humana en procesos automatizados
  • Reproducción de estereotipos de género en el entorno laboral
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Además, la experta Eugènia Revilla subraya que la responsabilidad legal recae en las empresas que utilizan estos sistemas, incluso cuando las decisiones son automatizadas.

Regulación y derechos en la era de la IA

El uso de la inteligencia artificial en recursos humanos está sujeto a marcos regulatorios que buscan proteger a los trabajadores:

  • El derecho a la igualdad y no discriminación
  • Normativas de protección de datos
  • Legislación laboral vigente
  • El Reglamento Europeo de IA (AI Act), que clasifica estos sistemas como de alto riesgo

Estos instrumentos exigen transparencia, supervisión humana y mecanismos para detectar y corregir sesgos antes de que afecten a los candidatos.

Hacia una IA ética en el empleo

A pesar de los riesgos, los expertos coinciden en que la situación puede revertirse mediante acciones concretas:

  • Formación en igualdad de género y ética algorítmica
  • Auditorías de los sistemas de IA
  • Revisión de los datos utilizados para entrenar algoritmos
  • Inclusión de criterios antidiscriminatorios en convenios laborales

El desafío, concluyen, no es frenar el avance tecnológico, sino garantizar que su implementación contribuya a un mercado laboral más justo e inclusivo.

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