Es evidente el estado de constante conexión en el que vivimos actualmente. Pasamos de solo saber de una persona si la veíamos físicamente o si la llamábamos, a saber de sus vidas en cualquier momento con tan solo un clic. Ahora más que nunca estamos hiperconectados.
Las redes sociales, las aplicaciones, las plataformas digitales, todos son medios mediante el cual se da la conexión humana, algo sin el cual los seres humanos no podemos vivir.
Este fenómeno ha detonado muchas cosas, pero una de sus mayores áreas de incidencia ha sido en la forma en la que las marcas se manejan. Antes de existir este contexto en el que vivimos actualmente, las organizaciones y empresas podían tomar decisiones en base a la preferencia y opiniones de los altos ejecutivos sin tener que pensar en los efectos que esto podría tener en sus otros stakeholders.
Es con la llegada de las nuevas tecnologías que las marcas empiezan a pensar de una manera más integral. Ahora, como todos tenemos la capacidad, y hasta cierto punto el deber, de expresar nuestras opiniones a través de redes sociales cuando vemos que algo va mal, las empresas deben cuidar sus pasos cada día más.
Pero esto no es para nada negativo, al contrario, ha sido el catalizador para la transformación de las empresas. Han evolucionado de ser entidades con tendencia a los secretos, poco humanas y desconectadas con sus públicos a marcas transparentes, humanizadas y conocedoras de las necesidades de sus clientes.
Esta realidad debe ser asimilada no solo por las marcas en sí, sino por todos los comunicadores y periodistas que aspiran a manejar marcas y generar contenidos que conecten con el público objetivo. Debemos escuchar a los diferentes stakeholders y tomarlos en cuenta en nuestras decisiones si queremos verdaderamente generar valor para ellos. Saber que un cliente cualquiera y un ejecutivo tiene el mismo poder de hacer que la marca crezca o se destruya, es vital para triunfar.
Y esto no solo aplica para crear el contenido como tal, sino que ayuda saber a través de cuáles plataformas y en cuáles formatos tu audiencia prefiere lo que tienes para ofrecer. Cuando se comprende esto, se logra generar un producto final con visión holística y solo así se crea conexión.
La hiperconectividad es el mejor instrumento para que una marca crezca y sea exitosa frente a los retos de la actualidad. Por esta razón es, más que necesario, casi obligatorio tomar decisiones que beneficien tanto a la marca como al cliente.







