A pocos días de conmemorarse el Día Nacional del Periodista, celebrado cada 5 de abril en República Dominicana, el ejercicio periodístico transita por un camino cada vez más desafiante, marcado por nuevos retos que obligan al sector a repensar su presente y proyectar su futuro.
Más que una fecha simbólica, se trata de una oportunidad para mirar hacia dentro y repensar el rol del periodismo en una sociedad marcada por la inmediatez, sobreinformación y cambios tecnológicos.
La cercanía de esta conmemoración, que recuerda la circulación de El Telégrafo Constitucional, el primer periódico del país, aporta un matiz especial a esta conversación y, desde Encuentros Interactivos, abrimos una consulta breve entre comunicadores dominicanos con una intención clara: escuchar.
La encuesta, compartida en grupos de difusión de nuestra comunidad, reunió 69 respuestas. Aunque no se trata de una muestra estadísticamente representativa, sí ofrece una lectura cualitativa valiosa sobre cómo un segmento activo del ejercicio periodístico percibe hoy al Colegio Dominicano de Periodistas, una invitación a no traspapelar este análisis.
En ese mismo ejercicio de memoria colectiva, hay un elemento que se repite con frecuencia en el tiempo: muchos de los temas que hoy preocupan a los periodistas, actualización, representatividad, formación, credibilidad, suelen emerger con fuerza en los períodos electorales del gremio, cuando el debate se activa y las propuestas toman protagonismo. Sin embargo, una vez concluyen estos procesos, parte de esas conversaciones tiende a diluirse, quedando en pausa hasta un nuevo ciclo.
Más que cifras, una conversación
Las respuestas recogidas en esta encuesta dialogan con esa realidad, más que planteamientos aislados, reflejan inquietudes persistentes que han acompañado al gremio a lo largo de los años, y que hoy resurgen en un contexto distinto, marcado por nuevas dinámicas y mayores exigencias para el ejercicio del periodismo.
Una conversación que parte de la pregunta: “En una palabra o frase corta: ¿qué debería cambiar en el Colegio Dominicano de Periodistas?”. En muchas respuestas se expresó en una sola palabra: “todo”. Repetida, insistente, casi como un reflejo de cansancio acumulado, pero, más allá de esa síntesis, las respuestas dibujan un mapa más complejo, donde conviven la crítica, preocupación y, sobre todo, expectativa de cambio.
Entre los puntos más recurrentes aparece la necesidad de actualización. Los encuestados hacen referencia a un gremio que debe adaptarse a las nuevas dinámicas del ejercicio periodístico, marcadas por la transformación digital, la irrupción de nuevas plataformas y los desafíos que plantea la inteligencia artificial.
A esto se suma un llamado a fortalecer la formación continua, no solo como herramienta de crecimiento individual, sino como garantía de calidad en el ejercicio profesional. La capacitación aparece, en este contexto, como un puente entre generaciones y como una vía para elevar los estándares del oficio.

La representatividad
Otro eje importante es la representatividad. Parte de los participantes expresaron la necesidad de sentirse incluidos, escuchados y reflejados en la estructura gremial, especialmente en un ecosistema donde conviven periodistas de distintas trayectorias, edades y formas de ejercer la comunicación.
La credibilidad también ocupa un lugar central en las respuestas. Más que una crítica aislada, se percibe como una preocupación compartida que conecta con la ética, transparencia e independencia, elementos esenciales para sostener la confianza tanto dentro como fuera del gremio.
En paralelo, surge la inquietud por lograr una mayor cohesión interna, reducir tensiones vinculadas a intereses particulares y fomentar una cultura más participativa y colaborativa.
Volver al inicio
Sin embargo, más allá de los señalamientos, hay una idea que atraviesa gran parte de las respuestas: la necesidad de reconectar con el propósito: Volver a la esencia del gremio, no solo como ente regulador, sino como espacio de acompañamiento, defensa y desarrollo para quienes ejercen el periodismo.
Este ejercicio de escucha no pretende ofrecer conclusiones definitivas, pero sí abrir una puerta porque, en tiempos donde la comunicación evoluciona constantemente, detenerse a escuchar a quienes la ejercen también forma parte del camino.
Quizás ahí radique el verdadero valor de esta consulta: no en la cantidad de respuestas, sino en la posibilidad de generar una conversación que, más que señalar, invite a construir.
La muestra
Como parte de esta consulta, también se levantaron datos generales que permiten contextualizar mejor las opiniones recogidas.
De las 69 personas que respondieron:
- El 30 % indicó ser miembro del gremio, mientras que un 39 % señaló que no está colegiado, evidenciando una participación diversa entre quienes forman parte y quienes se mantienen al margen.
- El porcentaje restante corresponde a participantes que no especificaron su condición o se encuentran en procesos vinculados al ejercicio profesional.
En cuanto al nivel de formación, la muestra refleja un perfil mayoritariamente profesionalizado: el 85.5 % de los encuestados es graduado en periodismo o comunicación social. A esto se suma un 11.6 % de profesionales de otras áreas que ejercen el oficio, junto a una presencia mínima de perfiles empíricos.
Este dato refuerza que las opiniones recogidas provienen, en su mayoría, de voces con formación académica en el área, lo que aporta mayor peso a sus percepciones sobre el gremio y el ejercicio periodístico.
La ley que nos rige
Los resultados de la pregunta ¿crees que la Ley 10-91 responde a la realidad actual del periodismo? Los resultados evidencian una clara desconexión con la realidad actual del ejercicio periodístico.
De los 69 encuestados, un 63.8 % considera que esta normativa no responde a las dinámicas del periodismo de hoy, mientras que solo un 7.2 % entiende que sí lo hace, y un 29 % se mantiene indeciso.
Este panorama sugiere no solo una mayoría crítica, sino también un nivel importante de incertidumbre, lo que refuerza la necesidad de revisar, actualizar y comunicar mejor el marco legal que rige la profesión en momentos de transformación digital con nuevos actores en el ecosistema comunicacional.
Los gremios en otros países

A nivel internacional, los modelos de organización de periodistas han ido evolucionando en respuesta a los cambios del ecosistema mediático.
Mientras algunos países mantienen estructuras colegiadas con funciones regulatorias, otros han migrado hacia esquemas más abiertos, donde la afiliación es voluntaria y el enfoque está centrado en la formación, la defensa profesional y la generación de oportunidades.
Organizaciones como la ‘Society of Professional Journalists’ o la ‘National Union of Journalists’ han apostado por modelos más flexibles, enfocados en acompañar al periodista en un entorno cambiante, más que en definir quién puede ejercer.
En Europa, estructuras como la Federación de Asociaciones de Periodistas de España reflejan esquemas mixtos, donde conviven la representación gremial, la formación y la incidencia en políticas públicas.
Estas experiencias evidencian una tendencia común: el valor del gremio ya no radica únicamente en regular, sino en su capacidad de conectar, representar y aportar al desarrollo del periodista en un entorno cada vez más complejo.
Una radiografía cualitativa
En conjunto, la muestra no busca ser concluyente desde lo estadístico, pero sí ofrece una radiografía cualitativa consistente, donde coinciden miradas diversas sobre un mismo punto: la necesidad de evolución del gremio.
Más que números absolutos, estos datos reflejan algo más importante: el nivel de interés, distancia o vínculo que hoy existe entre los comunicadores y su estructura gremial, así como la disposición de una parte del sector a participar en la conversación.







