Durante 2026, las empresas de la región dejarán atrás una digitalización fragmentada para avanzar hacia un modelo de convergencia tecnológica, donde la inteligencia artificial (IA), la ciberseguridad avanzada, la computación en la nube y la conectividad global operan como un solo sistema estratégico.
Así lo señala Liberty Networks, proveedor líder de infraestructura digital en América Latina y el Caribe, al analizar las tendencias que definirán la competitividad empresarial en los próximos años.
Este nuevo escenario no solo responde a la aceleración tecnológica, sino también a la necesidad de resiliencia, eficiencia operativa y sostenibilidad en un entorno global cada vez más exigente.
Conectividad avanzada
La transformación digital comienza con una base sólida: la conectividad. Actualmente, más del 95 % del tráfico global de Internet se transporta a través de cables submarinos de fibra óptica, lo que convierte a esta infraestructura en un componente crítico del desarrollo económico y tecnológico.
En este contexto, el sistema Manta, una nueva autopista digital panregional impulsada por Liberty Networks, avanza de forma sostenida conectando puntos estratégicos en México, Panamá y Colombia. Su objetivo es fortalecer la resiliencia de la red y reducir la latencia en la región, anticipándose al crecimiento exponencial del tráfico de datos.
A esta iniciativa se suman proyectos clave como el primer cable submarino de El Salvador, que permitirá al país reforzar su independencia digital y conectarse directamente con los principales centros de datos de la región.
Paralelamente, la modernización de infraestructuras existentes, como el sistema Manta-1.2, demuestra que la evolución tecnológica también pasa por la recuperación sostenible de redes históricas. Este proyecto duplicará la capacidad hacia países como Honduras e Islas Caimán, garantizando la continuidad de servicios críticos durante al menos una década más.
De la automatización a la toma de decisiones
La inteligencia artificial se consolida como el motor más transformador del entorno empresarial. En 2026, su adopción irá más allá de la automatización de procesos para enfocarse en la predicción de escenarios, la optimización de recursos y la toma de decisiones estratégicas basadas en datos.
De acuerdo con el informe The State of AI: 2025 de McKinsey & Company, el 88 % de las empresas a nivel mundial ya utiliza IA en al menos una función de negocio, reflejando una adopción casi universal.
Este crecimiento no se limita al sector tecnológico, sino que abarca industrias como finanzas, manufactura, salud, retail y telecomunicaciones.
Modelos más eficientes, accesibles y especializados están impulsando el uso de IA generativa, agentes autónomos y sistemas híbridos que combinan la experiencia humana con algoritmos avanzados de aprendizaje profundo.
Ciberseguridad con enfoque humano
La evolución digital también ha incrementado la superficie de ataque. El cierre de 2025 estuvo marcado por un aumento sostenido en el volumen y la sofisticación de los ciberataques, potenciados por la automatización y el uso de inteligencia artificial maliciosa.
Según el Informe Global de Panorama de Amenazas 2025 de FortiGuard Labs, el robo de credenciales creció un 42 % interanual, con más de 97.000 millones de intentos de explotación detectados a nivel mundial.
A su vez, el IBM X-Force 2025 Threat Intelligence Index señala que el phishing representa cerca del 33 % de los incidentes de seguridad en entornos de nube.
Estos datos refuerzan la necesidad de un enfoque de ciberseguridad centrado en las personas, integrando la protección digital en todos los niveles del negocio.
La capacitación continua, la automatización de la detección temprana y la protección de identidades digitales se convierten en pilares clave de la resiliencia organizacional.
La nube como plataforma universal
La computación en la nube se ha consolidado como la plataforma operativa de las empresas modernas.
El estudio The Investment Opportunity in Cloud Ecosystems de McKinsey & Company (2025) indica que más del 95 % de las organizaciones en el mundo ya cuentan con presencia en la nube, y que la proporción de cargas de trabajo ejecutadas en estos entornos pasó de cerca de un tercio en 2018 a más de la mitad en 2025.
En América Latina, esta tendencia avanza de forma acelerada, impulsada por la digitalización, la adopción de inteligencia artificial y el crecimiento del edge computing.
Las organizaciones migran hacia modelos híbridos que equilibran seguridad, control y flexibilidad, utilizando la nube como un habilitador estratégico de innovación y eficiencia.
Sostenibilidad digital y eficiencia energética
El crecimiento del consumo de datos y de la inteligencia artificial ha puesto la sostenibilidad en el centro de la agenda tecnológica.
El 2026 será clave para consolidar el concepto de infraestructura verde, con centros de datos de menor huella de carbono, redes energéticas optimizadas y prácticas de economía circular aplicadas a equipos y cableado.
Este enfoque no solo responde a la responsabilidad ambiental, sino también a la necesidad de garantizar operaciones más eficientes, resilientes y rentables frente a los efectos del cambio climático.
Un ecosistema digital integrado
El 2026 marcará el año de la convergencia inteligente, donde conectividad, inteligencia artificial, ciberseguridad, nube y sostenibilidad dejarán de ser áreas aisladas para integrarse en un único ecosistema digital.
La infraestructura tecnológica será tan estratégica como la visión humana que la impulse.
Como actor clave de esta transformación, Liberty Networks continúa fortaleciendo la columna vertebral digital de América Latina y el Caribe, impulsando la conectividad, la redundancia y la innovación necesarias para sostener el crecimiento económico y social de la región en los próximos años.







