En el marco del Data Center Day, la empresa Liberty Networks destacó el papel clave que desempeñan los centros de datos en la transformación digital de América Latina, posicionándolos como infraestructuras esenciales para la soberanía digital, la continuidad operativa y la competitividad regional.
En un contexto donde empresas y gobiernos dependen cada vez más de la nube, la inteligencia artificial y los servicios digitales, el debate trasciende la capacidad tecnológica y se centra en aspectos como la ubicación de los datos, la conectividad y la resiliencia de las infraestructuras. Estos factores inciden directamente en la latencia, el rendimiento de aplicaciones críticas y el cumplimiento de normativas locales.
Las proyecciones del sector reflejan este crecimiento sostenido. Según el informe Global Data Center Outlook de JLL, el mercado global de centros de datos podría expandirse a tasas cercanas al 14 % anual en los próximos años. A su vez, estimaciones de McKinsey & Company apuntan a que la inversión mundial en estas infraestructuras podría alcanzar los 6.7 billones de dólares hacia 2030, impulsada por la creciente demanda de capacidad de cómputo.
En América Latina, la tendencia también se acelera. Datos de Research and Markets proyectan un crecimiento cercano al 12 % anual hacia el final de la década, con más de 255 data centers operativos en la región y la expectativa de sumar al menos 69 nuevas instalaciones antes de 2029. Países como Brasil, México, Chile y Colombia se consolidan como hubs estratégicos de infraestructura digital.
“Los data centers hoy forman parte de la estrategia de negocio de cualquier organización que opere digitalmente. No se trata únicamente de capacidad tecnológica, sino de asegurar resiliencia, conectividad y control en un entorno cada vez más exigente”, afirmó Danilo Fernandes, vicepresidente y Chief Commercial Officer para el segmento B2B en Latinoamérica.
La creciente relevancia de estos centros también está vinculada al concepto de soberanía digital, que cobra especial importancia en la región. Alojar datos críticos dentro del territorio latinoamericano permite reducir la dependencia de infraestructuras externas, fortalecer la seguridad y alinearse con marcos regulatorios locales.
Desde el punto de vista empresarial, los data centers se consolidan como habilitadores directos del crecimiento, al garantizar disponibilidad continua, escalabilidad y consistencia operativa en entornos cada vez más distribuidos. En este escenario, la resiliencia deja de ser un valor agregado para convertirse en una condición esencial.
Con más de 30 países conectados a través de una red de aproximadamente 60,000 kilómetros de cable submarino y fibra óptica, Liberty Networks refuerza su apuesta por el desarrollo de un ecosistema digital robusto en la región, donde la infraestructura no solo soporta operaciones, sino que impulsa la innovación y la competitividad.
En definitiva, los data centers evolucionan de ser un componente técnico a convertirse en un activo estratégico que define la capacidad de crecimiento, la confianza y la sostenibilidad de la economía digital en América Latina.







