A medida que aumenta el flujo de viajeros hacia las ciudades que albergarán el mayor torneo de fútbol del mundo, un estudio de Kaspersky advierte sobre los riesgos asociados al uso de redes Wi-Fi públicas.
La investigación revela que el 17 % de los puntos de acceso gratuitos analizados en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey presenta vulnerabilidades que podrían facilitar el robo de información personal, financiera y credenciales de acceso de los usuarios.
El análisis, realizado por el Equipo Global de Investigación y Análisis (GReAT) de Kaspersky, examinó 84,588 señales de redes Wi-Fi gratuitas y 69,473 puntos de acceso públicos únicos ubicados en zonas de alta afluencia turística, como aeropuertos, estadios, centros urbanos y áreas comerciales, donde miles de aficionados dependerán de la conectividad para desplazarse, realizar pagos digitales, consultar mapas o compartir contenido durante su estancia.
Los resultados muestran que uno de cada seis puntos de acceso abiertos carece de mecanismos adecuados de protección. En detalle, el estudio identificó redes inseguras en el 16.5 % de los puntos analizados en Ciudad de México, el 18.5 % en Guadalajara y el 17.2 % en Monterrey, lo que incrementa el riesgo de interceptación de datos, robo de credenciales, monitoreo no autorizado y ataques mediante redes falsas creadas por ciberdelincuentes.
Vulnerabilidad relevante
La investigación también identificó otra vulnerabilidad relevante. Aunque la mayoría de las redes utiliza protocolos modernos de cifrado, como WPA2 o WPA3, cerca del 45 % mantiene habilitada la función Wi-Fi Protected Setup (WPS), considerada actualmente un mecanismo vulnerable. Esta característica permanece activa en el 53.7 % de las redes evaluadas en Ciudad de México, el 50.9 % en Guadalajara y el 47.5 % en Monterrey, lo que podría facilitar accesos no autorizados a los dispositivos conectados.
Para María Isabel Manjarrez, investigadora de Seguridad para América Latina del equipo GReAT de Kaspersky, la conectividad se ha convertido en una necesidad para los viajeros, pero también representa una oportunidad para los atacantes informáticos.
«Una de las primeras cosas que hacen los viajeros después de desactivar el modo avión es buscar acceso a internet. Mantenerse conectado es ahora esencial para la navegación, el transporte, los pagos, la comunicación y las redes sociales. Pero la comodidad suele venir acompañada de una menor seguridad», explicó la especialista.
Ante este panorama, Kaspersky recomienda extremar las medidas de protección al utilizar redes inalámbricas públicas. Entre las principales recomendaciones figuran evitar realizar transacciones bancarias o acceder a información sensible mientras se utiliza Wi-Fi gratuito, verificar que la red pertenezca realmente al establecimiento que la ofrece y utilizar una Red Privada Virtual (VPN) para cifrar el tráfico de datos.
Los especialistas también aconsejan mantener activado el firewall del dispositivo, utilizar contraseñas robustas y autenticación en dos pasos, actualizar regularmente el sistema operativo y las aplicaciones, desactivar funciones como el intercambio de archivos cuando no sean necesarias y emplear herramientas de gestión segura de contraseñas y soluciones de ciberseguridad que permitan detectar amenazas en tiempo real.
Con el incremento de los desplazamientos internacionales y la creciente dependencia de la conectividad móvil, los expertos consideran que reforzar los hábitos de ciberseguridad resulta tan importante como planificar el itinerario del viaje, especialmente durante eventos masivos donde la alta concentración de usuarios convierte a las redes públicas en un objetivo frecuente para los ciberdelincuentes.







