Durante la VI Cumbre Global sobre Desinformación 2026, expertos internacionales pusieron sobre la mesa uno de los mayores desafíos del ecosistema informativo actual: cómo recuperar la confianza de las audiencias en tiempos de desinformación, polarización y expansión de la inteligencia artificial.
El director editorial del Laboratorio de Periodismo de la Fundación Luca de Tena, Lluís Cucarella, presentó nueve claves operativas dirigidas a medios de comunicación que buscan fortalecer su credibilidad mediante acciones concretas, medibles y sostenidas en el tiempo.
Las recomendaciones fueron compartidas durante este encuentro internacional que reunió a más de 1,500 participantes de 70 países y más de 35 expertos en periodismo, verificación, tecnología y comunicación.
Durante su intervención, titulada ‘Reconectar con las audiencias: claves operativas para recuperar la credibilidad de los medios’, Cucarella defendió la necesidad de transformar la confianza en un proceso editorial permanente, apoyado en transparencia, escucha activa y métricas que permitan evaluar resultados.
1. Hacer visible cómo se trabaja
La primera recomendación propone transparentar el método periodístico. No basta con publicar información: las audiencias quieren entender cómo se construyó una historia, qué fuentes se utilizaron, qué limitaciones existen y qué aspectos aún permanecen abiertos.
La propuesta plantea responder tres preguntas en las coberturas relevantes: por qué se realiza una historia, cómo se investigó y qué todavía no se sabe.
2. Corregir rápido, corregir visible
El informe plantea que la credibilidad no depende de evitar errores, sino de demostrar capacidad para reconocerlos y corregirlos.
Las políticas de corrección deberían ser públicas, diferenciando claramente entre correcciones, aclaraciones y rectificaciones, además de establecer tiempos y mecanismos claros para reportar errores.
3. Escuchar antes de publicar
La escucha activa aparece como uno de los elementos centrales. La recomendación es ampliar la conversación más allá de los lectores habituales e incorporar a quienes desconfían, dejaron de consumir el medio o consideran que ciertos temas están ausentes.
La confianza, según el planteamiento, también se construye antes de decidir qué cubrir.
4. Explicar por qué unas historias sí y otras no
Las audiencias no solo cuestionan lo que se publica; también observan silencios editoriales.
El informe recomienda incorporar notas breves que expliquen criterios de cobertura, especialmente en temas polarizados o sensibles, para reducir percepciones de agenda oculta.
5. Humanizar las firmas
Una de las propuestas más concretas consiste en fortalecer la autoría periodística.
El documento sugiere identificar claramente si un contenido es noticia, análisis, opinión o contenido patrocinado, además de enriquecer los perfiles de periodistas con experiencia, especialización y vías de contacto.
6. Transparentar propiedad y financiamiento
La propuesta también apunta hacia la estructura empresarial de los medios.
Explicar quién financia el proyecto, cuáles son las principales fuentes de ingresos y cómo se separan decisiones comerciales de editoriales puede convertirse en una señal adicional de confianza.
7. Crear reglas claras para la inteligencia artificial
El uso de IA aparece como una prueba de madurez editorial.
Cucarella recomendó establecer políticas públicas que expliquen cuándo se utiliza inteligencia artificial, cuáles tareas puede asumir y qué procesos continuarán siendo exclusivamente humanos.
La transparencia, señaló, debe ser útil para la audiencia y proporcional al nivel de intervención tecnológica.
8. Reducir la dependencia de plataformas
La relación con las audiencias no debería depender exclusivamente de algoritmos externos.
La propuesta apuesta por fortalecer newsletters, membresías, aplicaciones, eventos y comunidades propias como mecanismos para construir relaciones más directas y sostenibles.
9. Medir la confianza
La última recomendación insiste en medir resultados.
Auditorías editoriales, encuestas periódicas, análisis de recurrencia, tiempo de lectura, participación y crecimiento de usuarios recurrentes forman parte de las métricas sugeridas para comprobar si las acciones realmente están funcionando.
Más que recuperar reputación mediante campañas institucionales, la propuesta plantea convertir la credibilidad en un producto editorial visible, medible y verificable para la audiencia.







