
El Bávaro Adventure Park continúa consolidándose como una de las propuestas más innovadoras del Caribe, con el desarrollo de Sacred River, una experiencia inmersiva que redefine el turismo de aventura en Punta Cana. La iniciativa ha captado la atención de miles de visitantes, registrando más de 145,000 experiencias en 2025 y superando los 45,000 visitantes en lo que va de año.
Durante un encuentro con representantes del sector turístico, el parque presentó los avances de esta propuesta, que apuesta por una conexión más profunda con el entorno natural. En un destino tradicionalmente asociado al turismo de sol y playa, Sacred River introduce una alternativa centrada en la exploración de paisajes tropicales a través de ríos subterráneos, senderos selváticos y cascadas naturales.
La experiencia propone un recorrido pausado, donde los elementos sensoriales —el sonido del agua, la luz filtrada por la vegetación y la integración arquitectónica— construyen una atmósfera que invita a reconectar con la esencia del Caribe. Según explicó Héctor Ureña, director comercial del parque, el objetivo ha sido diseñar un concepto en el que la naturaleza no sea un simple escenario, sino el eje central de la experiencia.
Más allá de la aventura, el parque amplía su propuesta hacia el turismo de experiencias personalizadas. Espacios naturales como cenotes y áreas rodeadas de vegetación comienzan a posicionarse como escenarios para bodas íntimas, cenas privadas y eventos especiales, integrando el paisaje como parte fundamental de cada celebración.
Con una extensión de 440,000 metros cuadrados y operaciones durante todo el año, Bávaro Adventure Park se inserta en una tendencia global que prioriza experiencias auténticas, sostenibles y conectadas con el entorno. Este enfoque responde a un nuevo perfil de visitante que busca algo más que entretenimiento: una vivencia significativa que combine naturaleza, exploración y bienestar.
En un mercado turístico cada vez más competitivo, propuestas como Sacred River refuerzan el posicionamiento de Punta Cana como un destino en evolución, capaz de diversificar su oferta y elevar la calidad de sus experiencias, apostando por un turismo más consciente e innovador.







