Mucho se habla de liderazgo, especialmente de ser un buen líder. Los especialistas en el tema revelan que se trata primero de ser una buena persona.
El comunicador es un líder de opinión, guía de su comunidad, un vocero; por lo tanto, requiere conectar con las personas, tener buenas relaciones para informar, comunicar y llevar un mensaje coherente y creíble con la realidad.
La doctora Marian Rojas Estapé en su libro Cómo hacer que te pasen cosas buenas, resalta en uno de los capítulos que hay que mostrar interés en las personas, por su vida, por su trabajo, por su salud, pero de manera genuina, de verdad, interesándonos por ellos.
Ella recomienda incluso hacer el esfuerzo por recordar datos importantes para generar un vínculo mucho más fuerte en menos tiempo. De igual manera, a no emplear el mismo discurso o mensaje con todos los que te rodean. Esto te obliga a ser más detallista.
El mundo tan diverso de hoy nos invita a aceptar a los demás como son, aunque sean distintos y lo que veamos no nos encaje. Explica que no significa que ignoremos la realidad; existe gente que obra mal o de la que conviene separarse por resultados tóxicos; pero por lo demás resulta saludable tener una mente plural, rica, abierta a admitir que existen personas que no se ajustan del todo a nuestros criterios.
La sociedad actual no necesita maestros, comunicadores; más bien líderes; es decir, ejemplos de vida, coherencia, valores, modernidad y el saber que son auténticos y coherentes. De hecho, no hay otra manera de influir en una persona que no sea siendo ejemplo.
La invitación desde ENCUENTROS INTERACTIVOS es ser lo que hacemos, no lo que decimos que somos. Habla la conducta, los hechos. Hoy que reina la prisa, la interacción digital y la falta de tiempo es cuando tenemos que ser más afectuosos, complacientes, afables y mostrar un interés genuino por los otros.
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