Tú que me lees, imagino que te has dado cuenta de que todo, absolutamente todo lo que
sabes y lo que crees que sabes, se encuentra en internet.
Mi hijo de apenas 13 años acaba de armar su primera computadora “gamer” solo viendo videos en Youtube. Eligió los componentes, ahorró para comprarlos y en menos de media ahora hizo lo que hace 20 años atrás para mí, era una tarea exclusiva para técnicos e ingenieros. En este tiempo el acceso a la información está disponible para cada individuo al alcance de la mano. Lo único que necesitamos tener es curiosidad.
Siempre se ha hablado del marketing de contenido como una forma no intrusiva de captar a potenciales clientes por medio de crear, publicar y distribuir contenido relevante para ellos con el propósito de atraerlos, y aunque no pretendo restarle mérito (yo mismo lo utilizo a diario), creo que el futuro nos está empujando hacia aguas mucho más profundas.
Paso a explicarles.
Sin importar tu área de experticia, te puedo asegurar que cualquier información que desees compartir con tu audiencia, posiblemente ya esté en internet. A alguien se le ocurrió antes hacer esa pregunta, hablar o escribir sobre ese tópico. Encontrarás datos que tú que eres el “matatán” que se las sabe todas, quizás desconocías. Hace un tiempo, decir que eras experto en un área, significaba que eras la persona que tenía la capacidad, el conocimiento y hasta la autoridad para hablar de ciertos temas. Sin embargo, ya eso no es suficiente para elaborar una estrategia de comunicación satisfactoria para tus clientes, pues posiblemente si tienen alguna duda, solo basta con que tecleen en su celular y le pregunten al “Sr. Google” sus inquietudes sobre cualquier tema y de “ñapa”, ahora llega el primo lejano que está ahí para responderles hasta con un tono amigable: “Chat GPT”.
No existe algo que le preguntes a esta Inteligencia Artificial que no te pueda contestar y en
ocasiones, hasta tu mismo que asegurabas ser experto en un tema te sientes minimizado por la fluidez, rapidez y accesibilidad de esta potente herramienta. ¿Cómo desarrollar entonces una estrategia efectiva de contenido cuando parece que todo lo que puedo comunicar ya no es relevante y carece de novedad? Y ahora ¿Quién podrá defendernos? Desde donde yo lo veo te diría que la solución a todo esto es LA CREATIVIDAD.
Ya no se trata solamente del mensaje, se trata de la forma en la que lo transmites. De esos
detalles en tu estilo de comunicar que te hacen único (a). En el trabajo con distintas marcas me doy cuenta de que, ciertamente, cada una tiene su personalidad, un estilo de hablarle a su público, un tipo de contenido que la gente prefiere y de eso se trata, de ser creativos y únicos y darle a tu audiencia eso que no encontrarán en otro lugar.
En mis años en la universidad me enamoré de la asignatura de historia del arte. Me apasionaba la forma en la que esos artistas dejaban su sello en todo lo que hacían, de tal forma que solo tenías que ver una obra para descifrar quien era su autor e incluso, el período al que perteneció. Dejaban su sello con los materiales que usaban, el tipo de obras que preferían y hasta la técnica. Pues de eso se trata. De que dejemos nuestro sello y plasmemos nuestra creatividad en el mensaje que comunicamos. Tomar incluso a Chat GPT y Google como Miguel Ángel tomó sus instrumentos para pintar la Capilla Sixtina. Nosotros aportar esa calidez y estilo único que nunca podrá imitar una Inteligencia Artificial y transmitir un mensaje memorable. La creatividad y aportar un estilo único a lo que comunicas será la diferencia.







