Daniel Goleman, reconocido psicólogo, quien trabajó como periodista científico para el New York Times, define la inteligencia emocional como “la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones”.
El término periodismo es definido por la Real Academia Española (RAE, 2013) como aquella actividad basada en la “captación y tratamiento, escrito, oral, visual o gráfico, de la información en cualquiera de sus formas y variedades”.
Al conjugar ambas definiciones y construir una conjunta podríamos concluir que es el trato escrito, oral, visual o gráfico, de la información reconociendo los sentimientos propios y de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones en cualquiera de sus formas y variedades.
Para quienes laboramos en los medios de comunicación -sin importar el formato- estamos expuestos a conectar con nosotros mismos, el equipo o compañeros de trabajo, con el medio para el cual se labora y la audiencia que consume o recibe el mensaje informativo.
La inteligencia emocional es una habilidad esencial y fundamental para alcanzar la excelencia profesional, al tiempo de que no es una asignatura que está dentro del pensum de la carrera de periodismo, al menos de manera directa.
Hace unas semanas veía un programa de televisión y parecería que la temática es precisamente mostrar de forma indirecta la capacidad de inteligencia emocional de quienes participan allí. De hecho, a profesionales de la comunicación que han tenido una trayectoria intachable, sin embargo, se han dejado presionar, afectar los sentimientos y relaciones con otros por intervenciones provocadas.
Ami Bonda Ariaga en su presentación de tesis “la responsabilidad social del periodista desde la perspectiva de la inteligencia emocional. Estudio de caso evolución de grado ético de los comunicadores a lo largo de la trayectoria formativa y profesional” presentó los siguientes resultados: (“Ricardo Vizcaíno Pérez – Dialnet”)
- La inteligencia emocional es una herramienta útil para combatir la baja calidad ética del periodismo actual,
- La inteligencia emocional y especialmente la habilidad de la empatía son destrezas fundamentales en toda profesión en la que se trabaja con personas, como es el caso del periodismo,
- La incorporación de la educación emocional en los estudios universitarios de Periodismo contribuiría a un posterior ejercicio de la profesión más ético.
- El periodista con inteligencia emocional se caracteriza por desarrollar destrezas de gran utilidad en la profesión.
- La empatía es una habilidad necesaria en todo buen periodista,
- El grado de inteligencia emocional y ética puede variar a lo largo de la trayectoria profesional.
Algunos datos relevantes de esta investigación y que contribuyen a la importancia que pretendo mostrarles es que:
- La información elaborada con inteligencia emocional se destaca por el sentido de la responsabilidad, la empatía y el equilibrio entre razón y emoción,
- La empresa de comunicación emocionalmente inteligente tiene un mayor rendimiento entre los empleados y unos mejores resultados en el mercado,
- Los medios tienen la capacidad de influir en la inteligencia emocional del público,
- Hay una necesidad de reforzar la formación ética en la carrera de Periodismo.
Por lo que se hace vital optimizar la inteligencia emocional de los periodistas para comunicar de manera efectiva, empatizar con otras personas, superar dificultades y conflictos.







