El consumo de noticias entre los jóvenes adultos en Estados Unidos continúa en descenso y se mantiene como el más bajo entre todos los grupos de edad.
Así lo revela un análisis del Pew Research Center, desarrollado en el marco de la iniciativa Pew-Knight, que examina los hábitos informativos de la población de entre 18 y 29 años a partir de diversas encuestas realizadas en 2025.
Según el estudio, la atención general a las noticias ha disminuido de manera sostenida desde 2016 en todos los segmentos etarios; sin embargo, los jóvenes se mantienen de forma constante en el nivel más bajo de seguimiento informativo.
En 2025, solo el 15 % de los adultos de entre 18 y 29 años afirma seguir las noticias “todo o la mayor parte del tiempo”, frente al 62 % de las personas mayores de 65 años, una diferencia que se replica tanto en la información nacional como en la local.
Interés temático y consumo incidental

Las diferencias generacionales se acentúan al analizar los temas de interés, ya que los jóvenes adultos muestran menor afinidad por noticias relacionadas con gobierno, política, economía, finanzas o ciencia y tecnología, mientras que registran mayor cercanía con contenidos de entretenimiento y deportes.
Un 32 % de los menores de 30 años afirma consumir noticias de entretenimiento con frecuencia, frente a solo el 13 % de los mayores de 65.
El informe también distingue entre quienes buscan activamente información y quienes se encuentran con las noticias de manera incidental.
Apenas un 22 % de los jóvenes declara buscar noticias de forma frecuente, mientras que el 70 % afirma que, en el caso de la información política, la recibe porque se la encuentra de manera casual, especialmente a través de redes sociales; en contraste, los adultos mayores tienden a informarse de forma intencional.
Salud mental, comunidad y desapego informativo
Pew identifica varios factores que ayudan a explicar este comportamiento. Por un lado, los jóvenes manifiestan un menor arraigo a sus comunidades, lo que podría incidir en su escaso interés por la información local.
Por otro, el impacto emocional de la actualidad desempeña un papel relevante. Un 33 % de los menores de 30 años asegura que las noticias les generan miedo o confusión con frecuencia, una percepción mucho menos extendida entre los grupos de mayor edad, que tienden a señalar que la información los hace sentir informados.
Redes sociales como principal vía informativa
En cuanto a los canales de acceso, la brecha generacional es significativa. El 93 % de los jóvenes afirma informarse al menos ocasionalmente a través de dispositivos digitales, con una menor dependencia de la televisión y la radio.
Las redes sociales concentran una parte central de este consumo: el 76 % de los adultos de 18 a 29 años obtiene noticias en estas plataformas, frente al 28 % de los mayores de 65.
Instagram y TikTok destacan como fuentes informativas clave para este grupo, junto con el creciente protagonismo de los llamados influencers de noticias.
Cerca del 38 % de los jóvenes afirma informarse regularmente a través de estas figuras, una proporción que disminuye con la edad.
La relación de confianza, el contexto compartido y la afinidad ideológica emergen como factores determinantes en esta preferencia.
Formatos digitales y nuevas herramientas
Aunque las plataformas de vídeo ocupan un lugar central, los jóvenes no necesariamente prefieren “ver” las noticias. En comparación con generaciones mayores, se inclinan más por leer o escuchar contenidos informativos.
Un 39 % escucha pódcast de noticias y alrededor de tres de cada diez recibe información mediante boletines por correo electrónico, cifras similares a las de otros grupos adultos.
El estudio también registra el uso de buscadores y herramientas de inteligencia artificial. Un 69 % de los jóvenes utiliza motores de búsqueda para informarse, mientras que un 13 % afirma recurrir a chatbots de IA para obtener noticias, una proporción aún limitada, pero superior a la de los grupos de mayor edad.
Confianza y redefinición del periodismo
En términos de confianza, los jóvenes marcan una distancia clara respecto a las generaciones anteriores.
La mitad de los menores de 30 años declara confiar “mucho” o “algo” en la información que recibe a través de redes sociales, un nivel similar al que otorgan a los medios nacionales.
Al mismo tiempo, muestran menor confianza en los medios locales y tradicionales, y tienden a contrastar información en múltiples fuentes para “completar la historia”.
Estas actitudes se reflejan también en su concepción del periodismo, donde los jóvenes poseen una visión más amplia de quién puede ser considerado periodista, incluyendo a creadores de boletines independientes y productores de contenido informativo en redes sociales.
Además, son más proclives a considerar aceptable que los periodistas expresen opiniones políticas o religiosas y aboguen por las comunidades que cubren, especialmente en plataformas sociales.
Un cambio estructural en los hábitos informativos
El análisis de Pew Research Center concluye que los jóvenes adultos no solo difieren de las generaciones anteriores en el cómo y el dónde se informan, sino también en su relación con las normas tradicionales del periodismo y el papel que atribuyen a los profesionales de la información.
Estas tendencias, advierte el informe, apuntan a transformaciones duraderas en el ecosistema informativo estadounidense, con implicaciones profundas para los medios, la autoridad periodística y la construcción de la confianza pública en los próximos años.







