Cómo convertir el periodismo en propiedad intelectual con valor de negocio
Foto: Pixabay

El periodismo siempre ha tenido una vocación clara: buscar, verificar y contar historias que informen a la sociedad, pero hoy esas mismas historias pueden abrir una nueva vía de ingresos al transformarse en propiedad intelectual (IP) con valor comercial en el mercado audiovisual global.

Ese fue el eje central de la más reciente Charla AMMx: “Cómo explotar el valor de tus contenidos: IPs como activo de negocio”, impartida por Christian Cueva, guionista y ex periodista, quien compartió cómo reportajes, crónicas, investigaciones y archivos pueden convertirse en series, documentales, películas, podcasts, libros, videojuegos, experiencias interactivas o productos de consumo.

De las redacciones a las pantallas

Cueva subrayó que una IP no es solo un concepto legal, sino una historia, personaje o universo con valor narrativo y económico, capaz de expandirse a múltiples plataformas.

Para ilustrarlo, mencionó casos icónicos como Star Wars, que nació como una película en 1977 y se transformó en una franquicia valorada en más de 70 mil millones de dólares, y Chespirito, que trascendió la televisión para convertirse en animaciones, cómics, juguetes, derechos de retransmisión y hasta restaurantes temáticos.

“El secreto está en reconocer el potencial que ya existe en las redacciones y transformarlo”.

El periodismo como materia prima de IPs

Según Cueva, los medios son auténticas “minas de oro narrativas”: investigaciones y reportajes reúnen todos los ingredientes que busca la industria audiovisual -hechos reales, protagonistas potentes, conflictos humanos y acceso a archivos o testimonios únicos-.

En la actualidad, plataformas como Netflix, Amazon, Disney+, HBO Max o Spotify priorizan proyectos basados en IPs existentes porque reducen riesgos y atraen audiencias ya fidelizadas.

Un dato contundente: el 67% de las producciones más vistas en streaming en 2024 provenían de IPs preexistentes, cifra que en Disney+ ascendió al 81%.

Ejemplos recientes incluyen Somos (ProPublica/Netflix), Una novela criminal (Jorge Volpi, Podium Podcast, Netflix) y Gringo Hunters (The Washington Post, Netflix).

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Cómo transformar una historia periodística en IP

Cueva ofreció una hoja de ruta para medios que quieran dar este salto:

  • Detectar historias con potencial dentro de la redacción.
  • Crear un equipo de desarrollo (guionista, productor, periodista narrativo).
  • Proteger legalmente los derechos de uso, imagen y archivo.
  • Elaborar un pitch deck profesional con la premisa, personajes y formato.
  • Buscar alianzas con productoras, agencias, showrunners o plataformas.
  • Negociar acuerdos de colaboración con beneficios para el medio.
  • Participar en mercados y festivales audiovisuales para generar networking.

Su mensaje final fue claro: “Las historias son la materia prima de este negocio. El secreto está en ver quién les encuentra valor primero”, concluyó.

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