Argentina.- En el marco del Mes del Periodismo de la Carrera de Comunicación de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), el académico Marcelino García ofreció una conferencia en la que reflexionó sobre los retos actuales de la profesión, asegurando que “mientras haya alguien dispuesto a decir la verdad, el periodismo todavía tiene algo que ofrecer”.
Ante un Aula Magna colmada de estudiantes, docentes, egresados y profesionales de los medios, García sostuvo que el periodismo atraviesa una “crisis no solo del oficio, sino también del sentido”.
En su diagnóstico, “hoy, lo urgente se come lo importante. La cháchara reemplazó a la investigación, y el ‘yo opino’ se volvió moneda corriente. La libertad de expresión se confunde con la impunidad de decir cualquier cosa”.
El docente e investigador de la Carrera de Comunicación de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM lamentó que “encender la televisión y a los cinco minutos apagarla por encontrar panelistas que gritan, titulares que compiten por escandalizar, palabras que se pisan hasta vaciarse” sea parte de un panorama mediático cada vez más dominado por el espectáculo.
Invitación a la reflexión
Durante más de una hora, en su conferencia titulada “Márgenes del Periodismo/Periodismo en los márgenes”, García dejó una serie de disparadores que invitan a reflexionar sobre la profesión: “Sobran influencers, faltan periodistas”; “Sobran voces, faltan ideas”; “El oficio ha sido absorbido por el algoritmo”.
Sin embargo, también planteó que no todo está perdido: “La crisis es una oportunidad para reencontrar la ética del oficio, la responsabilidad frente al lector, el compromiso con la verdad”.
Apelando a la historia del periodismo argentino, evocó figuras como Mariano Moreno, Rodolfo Walsh, Tomás Eloy Martínez, Osvaldo Soriano y Juan Gelman, quienes entendían que escribir “era intervenir en el mundo, no solo comentarlo”.
Citó al escritor David Grossman para enfatizar que “escribir es una forma de no rendirse”, y concluyó que esa debería ser la misión del periodismo hoy: “no rendirse, no claudicar, no repetir”.







