
El concepto de hogar atraviesa una transformación. Hoy, las viviendas combinan espacios de trabajo, descanso y ocio, adaptándose a una vida en la que las fronteras entre lo personal y lo profesional son cada vez más difusas.
Según el estudio Flexibility of the Home and Residents’ Psychological Wellbeing (Journal of Environmental Psychology, 2024), los hogares con espacios multifuncionales favorecen el bienestar emocional y la sensación de control de quienes los habitan.
Esa adaptabilidad ha impulsado la creación de entornos donde la tecnología y el diseño buscan equilibrio y armonía.

En este contexto, el televisor ha pasado de ser un simple dispositivo de entretenimiento a formar parte del diseño interior. Un ejemplo de esta tendencia es The Frame, de Samsung, que combina funciones de arte y conectividad en un solo equipo.
Su pantalla QLED 4K con acabado antirreflejos y marcos personalizables permite que se integre en la decoración, adoptando la apariencia de un cuadro cuando no se usa.
El Modo Arte permite exhibir obras de museos y artistas de todo el mundo, mientras que la inteligencia artificial ajusta imagen y sonido según el contenido. A través de la plataforma SmartThings, el televisor también puede gestionar luces, electrodomésticos o sistemas de climatización, integrando tecnología y comodidad en el mismo entorno.
Más que un dispositivo, propuestas como The Frame reflejan el avance hacia un hogar híbrido, donde la vida cotidiana, el trabajo y la cultura comparten un mismo espacio bajo un enfoque práctico y estético.






