Un diagnóstico crítico sobre el estado de la educación en República Dominicana centró el IX Foro sobre la Comprensión Lectora, donde especialistas alertaron sobre un deterioro significativo en las habilidades lectoras del estudiantado y su impacto en el aprendizaje.
Durante el encuentro, celebrado en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, la académica Gertrudis Johnson Dishmey, en representación del Ministerio de Educación de la República Dominicana, reveló que apenas el 22 % de los estudiantes alcanza la fluidez lectora esperada.
A esto se suma que los alumnos presentan dificultades en el 50 % de los contenidos léxicos evaluados en pruebas nacionales, lo que evidencia brechas profundas en la comprensión del lenguaje.
Bajo el lema “Empobrecimiento del léxico y la fluidez lectora ¿Mito o realidad?”, y con la moderación de Henry Mercedes Vales, los panelistas coincidieron en que estas deficiencias reflejan un deterioro real en la capacidad de decodificación lingüística.
La experta Pilar Rubio Muñoz atribuyó parte de esta problemática a la “fragilidad lectora”, vinculada a la sobreexposición tecnológica.
Rubio Muñoz advirtió que más de la mitad de los jóvenes de 15 años dedica al menos 30 horas semanales al uso de pantallas, una dinámica que erosiona el discernimiento y limita el desarrollo del vocabulario necesario para procesar ideas complejas. En este contexto, la escritora Emilia Pereyra propuso “escribir contra el algoritmo”, una estrategia que promueve la desaceleración y la recuperación de la lectura profunda como forma de resistencia cultural.
La autora defendió la necesidad de textos que inviten al silencio y a la reflexión, frente a una cultura digital dominada por la inmediatez. “La lectura lenta es una defensa frente a lo efímero”, planteó, al tiempo que llamó a reconectar con procesos cognitivos más pausados y analíticos.
El foro, organizado por el Grupo Editorial Loro y la revista Revista ZUMZUM, contó con el respaldo de instituciones como el Banco BHD y Susaeta Ediciones. Durante la apertura, Ibeth Guzmán destacó la relevancia de estos espacios en medio de la transformación tecnológica, mientras que Isabel López subrayó la lectura como herramienta de libertad personal.
En la misma línea, Vieska Camilo advirtió sobre el fenómeno del “cerebro hipertextual”, que favorece el consumo rápido de información en detrimento del pensamiento crítico. Este enfoque, señalaron, limita la capacidad de análisis profundo en las nuevas generaciones.
Como cierre, los organizadores reafirmaron su compromiso con iniciativas como los diarios léxicos y los debates especializados, herramientas orientadas a fortalecer la comprensión lectora y la independencia intelectual. El reto, coincidieron, no solo es educativo, sino cultural: recuperar el valor del lenguaje en una era marcada por la sobrecarga informativa.







