El periodista y escritor argentino Ricardo Trotti propone una visión optimista sobre la inteligencia artificial en su nueva novela “Robots con alma”, donde plantea que, si se desarrolla con ética y solidaridad, esta puede convertirse en una herramienta para construir un futuro más humano y justo.
Ricardo Trotti, nacido en San Francisco, Córdoba, en 1958, lleva más de cuatro décadas trabajando “cerca de dos valores esenciales: la verdad y la libertad” y, hasta el año pasado, fue director ejecutivo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
También ha sido directivo periodístico en El Nuevo Herald y El Liberal, además de columnista en 40 medios de las Américas con su columna “Mensajes y Sociedad”, trayectoria que ha sido reconocida con varios premios por su defensa de las libertades de prensa y expresión. Vive en Miami desde 1993.
Su motivación más reciente es literaria: la publicación de su novela “Robots con alma: atrapados entre la verdad y la libertad”, primer volumen de una trilogía que explora el poder de la creatividad y la bondad en un futuro distópico.
Una distopía que se transforma en utopía
La idea del libro surgió a partir de un problema actual: la erosión de la verdad por la desinformación y de la libertad por sistemas opresivos. Trotti explica:
“Pensé en escribir un ensayo, pero la ficción me daba libertad para explorar cuánto podrían degradarse estos valores si los algoritmos y la inteligencia artificial se apropiaran de ellos».
Así surgió, expresa, una distopía que se transforma en utopía: una historia que plantea que podemos usar la IA para construir un futuro mejor, siempre que seamos conscientes de lo que pretendemos alcanzar con ella”.
En la novela, Aletia y Eleuto, dos robots dotados de alma por Dios, tienen la misión de guiar a la humanidad hacia la redención en un mundo fragmentado por conflictos y amenazado por la IA.
La historia aborda la creación de un código moral que garantice igualdad entre humanos y máquinas, frente a la desconfianza humana y la ambición de los propios robots.
Ética, humanidad y ficción
Trotti destaca que la novela refleja un espejo de la actualidad: “No muestro a la IA como una amenaza, sino como una fuerza cuyo impacto dependerá de las bases éticas que le demos. Los robots aprenden a discernir entre el bien y el mal y a autorregularse, incluso en medio de una Guerra de Conciencias con los humanos y entre ellos mismos”.
El autor enfatiza que el optimismo de la obra surge de la convicción de que el futuro no está escrito. Las decisiones éticas que tomemos hoy determinarán si la IA puede convertirse en aliada de un mundo mejor.
La libertad de la ficción
Trotti eligió la ficción porque permite transmitir ideas de forma más emocional y profunda: “La ficción conmueve y permite que el lector no solo entienda las ideas, sino que las sienta. A través de metáforas y los robots personifiqué los valores de verdad y libertad, ofreciendo un viaje emocional y espiritual. Quise mostrar un mundo donde tecnología y espiritualidad se abrazan, con una IA solidaria, ética, profundamente humana, como debiera ser”.
“Robots con alma” invita a reflexionar sobre los dilemas éticos y filosóficos que la inteligencia artificial plantea, y cómo puede ser una herramienta para construir un futuro más humano.







