Centroamérica y Caribe.- Los impactos en la salud derivados del cambio climático podrían generar más de US$1,5 billones en pérdida de productividad a nivel global para 2050, advierte un nuevo informe del World Economic Forum (WEF) en colaboración con Boston Consulting Group (BCG).
El estudio identifica prioridades de adaptación en cuatro sectores críticos: alimentación y agricultura, entorno construido, salud y sanidad, y seguros, instando a las empresas a actuar para proteger a sus trabajadores y fortalecer la resiliencia operativa.
El informe, titulado Building Economic Resilience to the Health Impacts of Climate Change, detalla cómo la exposición al calor extremo, las enfermedades infecciosas y otros riesgos acelerados por el cambio climático ya representan un imperativo estratégico de negocio.
En alimentación y agricultura, se proyecta una pérdida de US$740 mil millones; en entorno construido, US$570 mil millones; y en salud y sanidad, cerca de US$200 mil millones, mientras que la industria de seguros enfrentará un aumento en reclamos vinculados a la salud y al clima.
Según el reporte, invertir en adaptación temprana ofrece beneficios que van más allá de mitigar riesgos: desbloquea oportunidades de innovación, crecimiento y satisfacción de necesidades emergentes del mercado. Ejemplos incluyen cultivos resistentes al clima, medicamentos termoestables y tecnologías de enfriamiento para proteger a trabajadores.
La adaptación al clima
“El impulso en la adaptación al clima está creciendo, pero la financiación y la implementación todavía están muy por debajo de lo necesario. El desafío ahora es escalar las soluciones probadas con rapidez para seguir el ritmo del cambio climático, mitigar su impacto en las fuerzas laborales e invertir en innovación que impulse la resiliencia”, señaló Ángel Martínez, Managing Director & Senior Partner de BCG.
El análisis se basó en datos de salud de la literatura científica y estadísticas de empleo y costos económicos de la OIT y el Banco Mundial, modelando los impactos económicos de la enfermedad y muerte de trabajadores por siete riesgos principales exacerbados por el cambio climático entre 2025 y 2050.
El informe subraya que, si bien cada sector puede actuar de manera independiente, un enfoque global requiere políticas habilitantes, sistemas interoperables de datos clima-salud y financiamiento innovador.
Los hallazgos se publican previo a las Reuniones sobre el Impacto del Desarrollo Sostenible del WEF y en el marco de los preparativos para la COP30 en Brasil, donde la adaptación de la salud se espera que sea protagonista de la agenda climática mundial.







