La libertad de prensa atraviesa su mayor deterioro en los últimos 50 años, según el informe Estado Global de la Democracia 2025, presentado por Idea Internacional.
El estudio indica que este derecho fundamental sufrió retrocesos en 43 de los 173 países analizados, lo que representa casi una cuarta parte del total y refleja una amenaza para la rendición de cuentas pública y la participación política.
El informe, presentado por Marcela Ríos, directora regional de la organización, evalúa cuatro categorías clave de desempeño democrático: representación, derechos, Estado de derecho y participación; siendo la libertad de prensa la que muestra la caída más significativa a nivel mundial, seguida por la libertad de expresión, la igualdad económica y el acceso a la justicia.
El retroceso se observa en todas las regiones: quince países africanos, quince europeos, seis de América, seis de Asia, seis del Pacífico y uno de Asia Oriental.
Hostigamiento y violencia contra la prensa

Según Ríos, la situación en Latinoamérica se caracteriza por “hostigamiento a la prensa” y altas tasas de violencia contra periodistas, incluso en países sin conflictos bélicos.
“Sin libertad de prensa y sociedad civil no es posible pensar en una democracia que funcione adecuadamente”, afirmó.
Entre los países con avances significativos en libertad de prensa se encuentran Bolivia, Brasil, República Dominicana y Honduras en América Latina, y Bulgaria, Chequia, Montenegro y Polonia en Europa; sin embargo, el deterioro global persiste: en 2024, 94 países registraron descensos en al menos un factor democrático, mientras solo 55 mostraron mejoras.
El estudio también evidencia que la libertad de prensa se ve afectada tanto en contextos de conflicto armado -como Afganistán, Burkina Faso y Myanmar- como en países desarrollados, incluyendo Corea del Sur, donde hubo censura, hostigamiento y judicialización de medios.
A nivel global, el promedio de libertad de prensa es 0.53 (siendo 1 el máximo), y en América 0.6. Entre los países mejor evaluados están Canadá (0.82), Brasil y Uruguay (0.74), mientras que Venezuela (0.35), Cuba (0.28) y Nicaragua (0.19) muestran las cifras más bajas.
En Perú, la libertad de prensa ha retrocedido en casi todas las categorías, con particular deterioro en libertades civiles y seguridad, aunque mantiene fortalezas en participación electoral e involucramiento cívico.
Estos hallazgos coinciden con reportes de la Sociedad Interamericana de Prensa y la Asociación Nacional de Periodistas, que registraron casi 400 ataques contra este derecho en 2024.
Marcela Ríos concluyó que este retroceso sistemático amenaza la democracia a nivel mundial: “Volvimos a niveles de libertad de prensa de principios de los años noventa. Uno de cada cuatro países tuvo retrocesos en este derecho en 2025”.







