Desde la inteligencia artificial agéntica hasta las tecnologías espaciales, un nuevo informe de McKinsey & Company advierte que 2025 será un año de inflexión tecnológica para los negocios en todo el mundo.
El estudio, titulado “Technology Trends Outlook 2025” y desarrollado por el McKinsey Global Institute (MGI), identifica 13 tecnologías con alto potencial transformador, evaluadas según su nivel de innovación, adopción organizacional, interés público e inversión de capital.
“Estas tecnologías no son fenómenos lejanos o exclusivos de las grandes economías», afirmó Antonio Novas, senior partner de McKinsey & Company y managing partner para República Dominicana.
Agrega: «En República Dominicana ya vemos cómo la inteligencia artificial, la automatización y la digitalización están redefiniendo modelos de negocio. El reto está en anticiparse, adaptarse y liderar esa transformación con visión estratégica”.
Las 13 tecnologías clave que marcarán el rumbo empresarial
El informe agrupa las tendencias en tres grandes bloques: inteligencia artificial avanzada, nuevos modelos de conectividad y computación, e ingeniería de frontera. A continuación, una visión general de cada una:
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Inteligencia artificial agéntica (Agentic AI): sistemas capaces de actuar autónomamente para cumplir objetivos definidos por humanos. Revolucionará la productividad a través de asistentes inteligentes.
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Inteligencia artificial general: grandes modelos de lenguaje (LLMs) y modelos fundacionales que transforman la forma en que las empresas crean, analizan y toman decisiones.
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Semiconductores específicos para aplicaciones: chips diseñados para tareas especializadas como IA o gráficos avanzados, clave en sectores como salud, automotriz y defensa.
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Conectividad avanzada: 5G, 6G y redes satelitales permiten operaciones remotas, ciudades inteligentes y agricultura de precisión.
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Computación en la nube y en el borde (edge computing): procesamiento de datos en tiempo real cerca del origen, reduciendo latencia y mejorando eficiencia.
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Realidad inmersiva: tecnologías como realidad aumentada (AR), virtual (VR) y mixta (MR) aplicadas a entrenamiento, diseño, salud y marketing.
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Confianza digital y ciberseguridad: la protección de datos, identidad digital y gobernanza de la IA son ahora pilares para generar confianza y cumplir con regulaciones.
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Tecnologías cuánticas: aún en desarrollo, pero con promesas disruptivas en logística, farmacéutica y energía.
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Robótica del futuro: automatización avanzada con robots colaborativos en industrias como manufactura, logística y salud.
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Movilidad del futuro: vehículos eléctricos, autónomos y conectados que están transformando transporte y logística global.
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Bioingeniería avanzada: edición genética, medicina personalizada y soluciones biotecnológicas para salud, agricultura y alimentación.
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Tecnologías espaciales: satélites de baja órbita, sensores climáticos y nuevas aplicaciones industriales que expanden la economía espacial.
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Tecnologías energéticas y sostenibles: energías renovables, redes inteligentes, captura de carbono y almacenamiento avanzado, esenciales para los objetivos de cero emisiones.
¿Qué implica para América Latina y República Dominicana?
El informe destaca que la adopción de estas tecnologías no es opcional, y ya se están viendo avances concretos en sectores clave del país como:
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Finanzas: con el uso de inteligencia artificial generativa y automatización.
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Logística y manufactura: gracias a la conectividad avanzada y robótica.
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Energía: mediante soluciones sostenibles y tecnologías inteligentes.
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Salud: con avances en bioingeniería y modelos predictivos.
Para liderar esta transformación, McKinsey recomienda a los líderes empresariales actuar en tres dimensiones simultáneamente:
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Exploración activa del entorno tecnológico, identificando tendencias relevantes según su industria.
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Construcción de capacidades internas, invirtiendo en talento, infraestructura y alianzas.
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Gobernanza responsable, con marcos éticos, regulatorios y operativos que fomenten la confianza y el uso transparente de la tecnología.
“Adaptarse ya no basta; se requiere anticipación, audacia y propósito. Las empresas que integren tecnología, talento y sostenibilidad en su estrategia marcarán los estándares del futuro”, concluye el informe.







