La rápida expansión de la inteligencia artificial generativa está facilitando la creación de audios y videos falsos cada vez más realistas, lo que abre la puerta a nuevas formas de fraude corporativo. Expertos de ESET advierten que la suplantación de voz mediante tecnología deepfake ya se utiliza para engañar a empleados, ejecutar transferencias fraudulentas y vulnerar cuentas de ejecutivos.
Según la compañía de ciberseguridad, la facilidad con la que hoy se pueden generar audios falsos ha democratizado este tipo de ataques. Basta con contar con un breve fragmento de voz de la víctima —extraído de redes sociales, entrevistas o presentaciones públicas— para que herramientas de inteligencia artificial reproduzcan su tono, ritmo y forma de hablar con gran precisión.
La dimensión del fenómeno preocupa a los especialistas. Datos del Gobierno del Reino Unido señalan que en 2025 se compartieron alrededor de 8 millones de clips falsos, frente a los 500 mil registrados en 2023, lo que evidencia un crecimiento exponencial de este tipo de contenidos manipulados.
Cómo operan los ataques con clonación de voz
Un experimento realizado por Jake Moore demuestra que lanzar un ataque de audio deepfake es más sencillo de lo que muchas organizaciones imaginan. El proceso suele seguir varios pasos:
- El atacante identifica a la persona que desea suplantar, generalmente un CEO, CFO o proveedor.
- Obtiene una muestra de su voz disponible en internet.
- Investiga a posibles objetivos dentro de la empresa, como personal financiero o de soporte técnico.
- Prepara el escenario mediante un correo previo o contacto inicial.
- Realiza la llamada utilizando audio generado por IA para hacerse pasar por el ejecutivo o proveedor.
En algunos casos, la tecnología permite incluso convertir la voz real del atacante en la voz de la víctima casi en tiempo real, lo que hace el engaño aún más convincente.
Ingeniería social y presión psicológica
De acuerdo con Macio Micucci, estos ataques suelen combinarse con tácticas de ingeniería social, como solicitudes urgentes o supuestas operaciones financieras confidenciales que presionan a la víctima a actuar sin verificar la información.
Un caso emblemático ocurrió en 2020, cuando un empleado de una empresa en los Emiratos Árabes Unidos fue engañado mediante una llamada falsa atribuida a su director ejecutivo. El resultado fue la transferencia fraudulenta de 35 millones de dólares vinculada a una supuesta operación corporativa.
Señales que pueden revelar un audio falso
Aunque cada vez son más sofisticados, los expertos señalan que aún existen indicios que podrían ayudar a identificar una voz generada con inteligencia artificial:
- Ritmo antinatural en el discurso.
- Tono emocional plano o poco expresivo.
- Respiración irregular o ausencia de pausas naturales.
- Sonido robótico en herramientas menos avanzadas.
- Ruido de fondo demasiado uniforme o inexistente.
Prevención y cultura de ciberseguridad
Ante este panorama, los especialistas recomiendan fortalecer los programas de formación interna para que los empleados puedan reconocer señales de fraude digital.
Entre las medidas más efectivas destacan:
- Verificar solicitudes sensibles mediante canales alternativos (verificación fuera de banda).
- Requerir doble aprobación para transferencias financieras importantes.
- Establecer contraseñas o preguntas previamente acordadas para validar la identidad de ejecutivos en llamadas telefónicas.
Micucci advierte que el avance de la inteligencia artificial continuará transformando el panorama del fraude digital. Por ello, las empresas deben adoptar un enfoque integral basado en personas, procesos y tecnología, con revisiones periódicas que permitan adaptar los protocolos de seguridad a la evolución de estas herramientas.







