La felicidad radica en esas pequeñas cosas que nos suceden día a día; contemplar el agua caer en un día lluvioso, plantar flores, ver nacer hojas en un tronco, compartir con las personas que quieres, la cordialidad del vecino, la sonrisa de un niño, pasar un examen, caminar, palpar el ambiente y, sobre todo vivir feliz con lo que ahora poseo; imprimirle alegría y vivir la experiencia en todo lo que haga, ahí radica la felicidad, en hablar con Dios, emprender algo difícil, sentir el placer de hacerlo…

La felicidad no se busca, ella está ahí, hay que sentirla y vivirla porque solo con existir se es feliz…dichoso.

Hay momentos en la vida que surgen y no se pueden evitar, ¿Y es lógico que nos hacen sentir infeliz y admito sentirlos, porque no? Pero siempre viene un rayo de luz en la oscuridad hasta convertirse en arco iris. Esos momentos los espero porque algo me tienen que enseñar.

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