La falta de profesionales capacitados se está convirtiendo en uno de los principales obstáculos para fortalecer la ciberseguridad en América Latina, incluso cuando las empresas planean aumentar sus inversiones en tecnologías para detectar y responder a las amenazas.
El 48 % de las organizaciones latinoamericanas señala la escasez de especialistas en ciberseguridad como la principal barrera para modernizar sus operaciones, de acuerdo con el CISO Survey de Kaspersky, realizado entre líderes de seguridad de la región.
La situación evidencia una brecha entre la intención de invertir en nuevas herramientas y la capacidad de las empresas para utilizarlas de manera efectiva.
El 30 % planea adoptar soluciones XDR durante los próximos 12 meses y el 51 % pretende aumentar la inversión en herramientas de detección de amenazas.
Sin embargo, el 44 % reconoce que carece de experiencia interna para implementar nuevas tecnologías, mientras el 40 % considera que sus equipos de seguridad son demasiado pequeños para responder a las necesidades actuales.
Ataques más sofisticados
La falta de talento ocurre en momentos en que las amenazas digitales aumentan tanto en cantidad como en complejidad.
El estudio indica que el 81 % de las empresas latinoamericanas observó un incremento en el volumen de ataques durante los últimos dos años y el 82 % considera que estos se han vuelto más sofisticados.
Esto incrementa la necesidad de contar con profesionales especializados capaces de realizar monitoreo continuo, detectar amenazas y responder rápidamente ante incidentes.
“El verdadero desafío no es incorporar más herramientas, sino asegurarse de que la organización tenga la capacidad para aprovecharlas”, sostiene Claudio Martinelli, director de Kaspersky para Américas.
Según el ejecutivo, las empresas deben entender la modernización de la ciberseguridad como una combinación de tecnología, talento y procesos, debido a que la incorporación de herramientas por sí sola no garantiza una respuesta adecuada frente a un ataque.
La carga de trabajo también representa un desafío. El 44 % de los equipos dedica una parte importante de su tiempo al análisis de la causa raíz de los incidentes, mientras el 42 % se concentra en identificar amenazas en tiempo real. Esta presión puede reducir el tiempo disponible para capacitación, planificación y fortalecimiento de la estrategia de seguridad.
Capacitar y automatizar
La investigación señala que la brecha no se limita a contratar nuevos profesionales. También existe la necesidad de fortalecer las competencias de quienes actualmente trabajan en las áreas de seguridad.
Kaspersky recomienda invertir en capacitación técnica y certificaciones especializadas, así como automatizar tareas repetitivas que consumen tiempo de los analistas.
Tecnologías como XDR y SOAR pueden utilizarse para correlacionar alertas, recopilar información procedente de distintas fuentes y ejecutar determinadas acciones de respuesta, permitiendo que los profesionales concentren sus esfuerzos en investigar incidentes complejos y tomar decisiones que requieren intervención humana.
Otra alternativa es recurrir a especialistas externos mediante proveedores de servicios de seguridad administrados y soluciones de detección y respuesta gestionada cuando los equipos internos no tengan capacidad suficiente para cubrir toda la operación.
Las organizaciones parecen comenzar a reconocer que el componente humano debe avanzar junto con la inversión tecnológica. El 49 % planea invertir en capacitación específica para profesionales de ciberseguridad durante los próximos 12 a 18 meses, prácticamente la misma proporción que pretende incrementar sus inversiones en herramientas de detección de amenazas, situada en 51 %.
Los resultados apuntan así a un desafío que va más allá de adquirir nuevas tecnologías: la capacidad de las empresas para protegerse dependerá también de disponer de profesionales preparados para comprenderlas, operarlas y responder ante amenazas cada vez más complejas.







