«La ciberseguridad en entornos industriales ha dejado de ser un riesgo latente para convertirse en una amenaza permanente».
Así lo confirma el más reciente boletín de Kaspersky ICS CERT, que advierte sobre la expansión sostenida de los ataques dirigidos a infraestructuras industriales críticas en todo el mundo.
De acuerdo con el informe, el 20.1 % de los sistemas industriales (ICS) registró intentos de infección con malware durante el tercer trimestre de 2025, tras haber alcanzado un 21.9 % en el primer trimestre del mismo año.
Aunque se observa una leve reducción, los datos reflejan una presión constante sobre sectores estratégicos como energía, manufactura, transporte y logística.
De la amenaza digital al riesgo operativo
Los incidentes de ciberseguridad industrial ya no representan únicamente un problema tecnológico.
En un entorno altamente interconectado, un solo ataque puede provocar paradas de producción, interrupciones en la cadena de suministro, pérdidas económicas significativas y riesgos para la seguridad física de personas e instalaciones.
El análisis de Kaspersky evidencia además un cambio estructural en el comportamiento de los atacantes.
Ya no se limitan a explotar vulnerabilidades técnicas, sino que utilizan relaciones de confianza, proveedores y cadenas de suministro como vectores de acceso. Una brecha en un solo proveedor puede impactar simultáneamente a decenas de organizaciones.
Sectores más expuestos en 2025
La presión no es homogénea. El informe identifica una exposición diferenciada según el tipo de industria:
- Sistemas de biometría: 27.4 %
- Automatización de edificios: 23.5 %
- Sector eléctrico: 21.3 %
- Ingeniería e integración OT: 21.2 %
- Construcción: 21.1 %
- Manufactura: 17.3 %
- Petróleo y gas: 15.8 %
Estas cifras confirman que ningún sector crítico está exento, y que la superficie de ataque continúa expandiéndose.
Inteligencia artificial: el nuevo acelerador del riesgo
Uno de los factores determinantes en la evolución de estas amenazas es la incorporación acelerada de inteligencia artificial en campañas maliciosas.
Durante el último año se ha registrado un crecimiento significativo de ataques basados en agentes autónomos, capaces de moverse dentro de redes industriales con mayor velocidad y adaptabilidad.
Este avance ha reducido los tiempos de detección y ha ampliado el alcance de los ataques, incrementando la presión sobre los equipos de seguridad industrial, especialmente en infraestructuras ubicadas en zonas remotas y conectadas a Internet.
“Hoy, la ciberseguridad industrial deja de ser un asunto exclusivamente técnico y se convierte en un factor clave para la continuidad operativa y la estabilidad del negocio”, afirma Daniela Álvarez de Lugo, gerente general para la región Norte de América Latina en Kaspersky.
“Los entornos industriales han entrado en una etapa de exposición permanente al riesgo digital”.
Recomendaciones clave para fortalecer la resiliencia industrial
Ante este escenario, los expertos de Kaspersky recomiendan una estrategia integral que combine tecnología, procesos y talento humano:
- Realizar evaluaciones periódicas de seguridad para identificar vulnerabilidades.
- Establecer procesos continuos de gestión y priorización de riesgos.
- Actualizar oportunamente los componentes críticos de la red industrial, aplicando parches o medidas compensatorias.
- Implementar soluciones EDR especializadas para detección y respuesta avanzada a incidentes.
- Fortalecer la capacitación técnica de los equipos de TI y operaciones.
Una nueva realidad para la industria
La evidencia es clara: la ciberseguridad industrial ya no puede abordarse como un proyecto puntual, sino como un pilar estratégico de la gestión empresarial.
En un contexto donde los ataques son más rápidos, inteligentes y automatizados, la resiliencia digital se convierte en una condición indispensable para la competitividad y la sostenibilidad de las organizaciones.







