Industrias San Miguel reafirmó su compromiso con la sostenibilidad ambiental tras culminar una amplia jornada de reforestación en la zona fronteriza, donde fueron plantados 5,900 árboles de especies nativas en coordinación con entidades gubernamentales, académicas y organismos comunitarios.
La iniciativa forma parte de la estrategia de responsabilidad social de la empresa y eleva a más de 35,000 la cantidad de árboles sembrados por la compañía desde 2018 en distintas zonas del país, como parte de sus acciones orientadas a la recuperación de ecosistemas y protección de recursos naturales.
La jornada se desarrolló con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente, Plan Sierra, la Gobernación Provincial de Santiago Rodríguez y la Alcaldía Municipal de Sabaneta, además de organismos de servicio como la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos, Desarrollo Fronterizo y la Cruz Roja Dominicana.
Más de 200 voluntarios participaron en la actividad, incluyendo 50 colaboradores de Industrias San Miguel y estudiantes de centros educativos locales, entre ellos el instituto politécnico Loyola y la Escuela Básica El Caimito, en una jornada que combinó restauración ambiental con formación y conciencia ecológica.
La reforestación priorizó especies nativas como caoba, pino, mara y Juan Primero, seleccionadas por su capacidad de adaptación, resistencia y valor ecológico para la biodiversidad de la zona intervenida.
Para Luis Negrón, gerente de Operaciones de Industrias San Miguel, la iniciativa representa una acción concreta de impacto sostenible.
“Esta acción no es un evento aislado, sino el reflejo de nuestro compromiso innegociable con el desarrollo sostenible del país. Al plantar estos 5,900 árboles, no solo recuperamos un ecosistema, sino que mejoramos el agua y el aire de las futuras generaciones”, expresó.
La empresa destacó que esta intervención contribuirá de manera directa a la recuperación de la microcuenca del río Cana, fortaleciendo la cobertura forestal y ayudando a preservar recursos hídricos esenciales para las comunidades de la región fronteriza.
Además del impacto ambiental, la actividad buscó promover la participación ciudadana y fortalecer la educación ambiental entre jóvenes y voluntarios, fomentando una cultura de protección de los ecosistemas y responsabilidad compartida frente al cambio climático.
Con esta nueva jornada, Industrias San Miguel consolida su apuesta por proyectos de sostenibilidad con resultados medibles, enfocados en generar beneficios ambientales y sociales de largo plazo para las comunidades donde opera.







