La Fundación por la Música, en alianza con APEC Cultural, rindió un emotivo homenaje a la memoria de María Filomena Barletta Rainieri con el recital “Cuerdas de esperanza”, un acto dedicado a su legado humano, empresarial y cultural.
La actividad reunió a familiares, autoridades del ámbito musical, patrocinadores, docentes, estudiantes y amigos, en una jornada que destacó la trascendencia de una figura clave dentro de APEC y APEC Cultural.
Estuvieron presentes Antonio Barletta Ramos y Gabriela Barletta, hijo y sobrina de la homenajeada, respectivamente, así como representantes institucionales y patrocinadores de los programas de violín Gabriel Del Orbe; cello, José de Jesús Ravelo; y viola, Jacinto Gimbernard.
Un legado que trasciende la gestión cultural
Margarita Auffant Najri, presidenta de la Fundación por la Música, afirmó que María Filomena Barletta Rainieri fue recordada no solo por su preparación profesional, sino también por su sencillez, bondad y generosidad.
El homenaje fue concebido como una muestra de gratitud por la huella que dejó en quienes compartieron con ella su vocación de servicio y amor por la cultura.
Desde una perspectiva comunicacional, este tipo de reconocimiento fortalece la memoria institucional y reafirma la importancia de preservar referentes éticos y culturales que inspiran a nuevas generaciones.
Con 16 años ininterrumpidos de labor, la Fundación por la Música trabaja para elevar la excelencia técnica y artística de jóvenes dominicanos sobresalientes en la música clásica, facilitándoles oportunidades de formación avanzada y acceso a becas en universidades, conservatorios y escuelas especializadas de Norteamérica y Europa.
A la fecha, 17 egresados han obtenido becas internacionales completas, que en algunos casos incluyen alojamiento y alimentación.
Muchos han continuado estudios de maestría y doctorado, mientras que ocho becarios forman parte actualmente de la Orquesta Sinfónica Nacional, cumpliendo así el objetivo de fortalecer las orquestas del país con músicos altamente calificados.
Primicias musicales y excelencia docente
El recital “Cuerdas de esperanza” incluyó dos primicias musicales: Arpeggione de Franz Schubert, única obra escrita para ese instrumento, y la Serenata de Lili Boulanger, interpretada por la doctora Shannon Thomas Trem en honor a la homenajeada. La pieza resalta la obra de la compositora francesa, cuya música fue difundida póstumamente por su hermana, la pedagoga Nadia Boulanger.
La fundación cuenta con un cuerpo docente de prestigio internacional, entre ellos la doctora Shannon Thomas Trem, titular del programa de violín Gabriel Del Orbe y profesora asociada de la Universidad Estatal de Florida; el maestro Jaime Amador, titular del programa de viola Jacinto Gimbernard y miembro del afamado Cuarteto de Harlem; y el maestro Félix Umansky, titular del programa de cello José de Jesús Ravelo. El Cuarteto de Harlem ha sido seleccionado para presentaciones oficiales en la Casa Blanca y en 2025 fue galardonado con el Premio Grammy, en el renglón clásico por la obra Pasión por Bach y Coltrane.
Cada mes, los profesores visitan el país para impartir clases personalizadas, grupales y de música de cámara a los becarios. Los estudiantes reciben instrumentos de alta calidad, partituras donadas por Shar Music, clases de inglés, pianista acompañante y, desde este año, la adquisición de cellos para los estudiantes de ese instrumento. Asimismo, los docentes ofrecen clases magistrales en escuelas de música y en el Conservatorio Nacional de Música.

Música como compromiso social
Como parte de su compromiso social, la fundación realiza cada año conciertos solidarios en hospitales, politécnicos y centros educativos, llevando la música a distintos espacios de la sociedad y promoviendo su valor transformador.
La Fundación por la Música agradeció de manera especial el respaldo de los padres de los becarios; de los profesores del Conservatorio Nacional de Música; del maestro Fran Hernández; de la directora del Conservatorio, Paola González; del director artístico del Teatro Nacional, Carlos Veitía; de Dinorita Céspedes, regidora de la Sala Aída Bonnelly de Díaz; de Patricia Castillo, de APEC Cultural; del pianista Oscar Pozo; así como del equipo humano que ha acompañado este proyecto durante 16 años de trabajo continuo.
Más que un homenaje, “Cuerdas de esperanza” se consolidó como un acto de reafirmación institucional: una declaración de que la formación artística, la excelencia académica y el liderazgo cultural son pilares esenciales para el desarrollo humano y la construcción de una sociedad más sensible, crítica y comprometida con su identidad.







