Especialistas de Mayo Clinic recomiendan cómo prevenir las lesiones más comunes en el golf

Aunque el golf suele considerarse un deporte de bajo impacto, la repetición constante de los movimientos que exige el swing puede generar lesiones que afectan la espalda, los hombros, las caderas y las extremidades superiores.

Ante esta realidad, especialistas en medicina deportiva y cirugía ortopédica de Mayo Clinic compartieron una serie de recomendaciones para ayudar a los jugadores a prevenir lesiones y disfrutar de una práctica deportiva más segura.

Los expertos explican que, a diferencia de las lesiones traumáticas que ocasionalmente afectan a golfistas profesionales, la mayoría de los problemas físicos relacionados con este deporte se desarrollan de forma progresiva debido al sobreuso, la falta de preparación física o una técnica inadecuada.

Con la llegada de una nueva temporada de golf, subrayan la importancia de adoptar medidas preventivas antes de aumentar la intensidad de la actividad.

El cirujano ortopédico y especialista en medicina deportiva de Mayo Clinic en Arizona, John Tokish, señala que el movimiento rotacional del swing ejerce una carga constante sobre distintas articulaciones y grupos musculares.

«El golf puede parecer un deporte de bajo impacto, pero la naturaleza repetitiva y rotacional del swing somete a estrés la columna vertebral, los hombros, las caderas y los antebrazos. Con el tiempo, la movilidad limitada, una mecánica deficiente o la falta de fuerza pueden provocar lesiones por sobreuso, especialmente al inicio de la temporada, cuando aumentan los niveles de actividad», explicó el especialista.

Las lesiones más frecuentes

Entre las lesiones más frecuentes figuran el dolor lumbar, las afecciones del hombro y del manguito rotador, el denominado «codo de golfista», la sobrecarga de muñecas y antebrazos, así como problemas de estabilidad en las caderas y los tobillos.

Según los especialistas, estos trastornos suelen aparecer cuando los jugadores incrementan la práctica sin una preparación física adecuada o regresan al deporte después de un período de inactividad.

Para reducir el riesgo de lesiones, Mayo Clinic recomienda realizar un calentamiento dinámico antes de cada recorrido, fortalecer la musculatura mediante ejercicios de resistencia fuera del campo y prestar especial atención a la técnica del swing.

Leer  “Animales” celebra su premier y posiciona al cine dominicano en la conversación global

Estas medidas contribuyen a mejorar la estabilidad, el equilibrio y el control del movimiento, al tiempo que disminuyen el desgaste de las articulaciones.

Los expertos también aconsejan no ignorar las señales de alerta que pueden indicar una lesión de mayor gravedad.

Entre ellas destacan el dolor que persiste durante varios días, molestias que interrumpen el sueño, dolor que afecta el rendimiento durante el juego o síntomas que aumentan con la actividad física.

Una evaluación temprana por parte de un especialista en medicina deportiva u ortopedia puede evitar que una lesión menor evolucione hacia un problema más complejo y prolongado.

Para los especialistas de Mayo Clinic, combinar una adecuada preparación física con una buena técnica permite que el golf continúe siendo una disciplina segura y beneficiosa para personas de todas las edades, favoreciendo un estilo de vida activo y saludable.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí