La comunicación gubernamental durante el paso de la tormenta Tormenta Melissa demostró ser la diferencia entre confusión y refugio.
En la República Dominicana, la Presidencia y el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) lideraron com anticipación, coordinaron cierre laboral y escolar efectivamente junto con órdenes de evacuación que permitieron activar rutas y espacios seguros con rapidez.
Hemos aprendido con cada temporada ciclónica y pasamos del caos a esta articulación desde el Palacio Nacional facilitando decisiones locales, la respuesta de alcaldías y una ciudadanía informada.
A nivel municipal destaca como los ayuntamientos de las provincias intervenidas junto con la Policía Nacional y otras fuerzas de protección civil y el cuerpo de bomberos gestionaron evacuaciones, control de inundaciones y búsquedas, mostrando que la comunicación estratégica fortalece la operación a nivel nacional.
La atención al periodismo ciudadano también. En nuestra era no basta con emitir alertas, se requiere un lenguaje claro, público, y continuo para una conversación fluida que incluya comunidades, medios y redes sociales.
Tener protocolos claros, mensajes públicos coherentes y canales interinstitucionales no son solo gestión, es cuestión de salvar vidas.
Como experta en comunicación y consultora especializada se que este enfoque proactivo y colaborativo es clave.
Lecciones de la Tormenta Melissa en la Gestión de Comunicación Pública
A propósito del impacto vital de la comunicación efectiva y la experiencia reciente del país, comparto con la comunidad profesional de Encuentros Interactivos este decálogo de buenas prácticas “Comunicar para Salvar»:
- Establecer un portavoz oficial por cada fase mantiene la credibilidad y relevancia.
- Comunicar boletines diarios y actualizaciones pertinentes con cifras verificadas contribuye a la paz social.
- Utilizar un lenguaje llano y adaptado a todos los públicos facilita el entendimiento.
- Coordinar previamente canales expeditos con medios tradicionales y digitales para asegurar difusión fidedigna e inmediata es vital.
- El buen uso de las plataformas de redes sociales y mensajería directa vía móvil para alertas nos ayuda a la activación rápida.
- Asegurar que los mensajes lleguen a las comunidades retiradas es mandatorio.
- Ser transparentes al comunicar lo qué se sabe, lo qué se está haciendo y cuál es el deber ciudadano nos alinea.
- Facilitar espacios para que la población pueda reportar, preguntar y sentirse parte del proceso crea sinergia.
- Mantener la continuidad del mensaje incluso tras la fase crírica agiliza la recuperación.
- Siempre evaluar posterior al evento la efectividad de los canales y mensajes, para aprender y mejorar la próxima ocasión.







