La transformación del mundo laboral ya no es una predicción: es una realidad en marcha,,, pues las competencias verdes y digitales se han convertido en un activo estratégico para profesionales y empresas que buscan mantenerse vigentes y aportar a un futuro más sostenible.
El último Barómetro elaborado por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y PIMEC confirma una tendencia imparable: la demanda de perfiles con habilidades en sostenibilidad y tecnología está en pleno crecimiento.
Profesionales capaces de unir conocimientos en eficiencia energética, responsabilidad social corporativa (RSC), normativa medioambiental y uso de tecnologías como la inteligencia artificial están siendo cada vez más solicitados, especialmente en sectores como la logística, construcción, manufactura, finanzas y energías renovables.
Carme Pagès Serra, responsable de la Unidad de Prospectiva y Análisis Laboral de la UOC, y Amal Elasri, vicedecana de dichos estudios, coinciden en que la doble transición, verde y digital, requiere formación continua y adaptativa, una colaboración estratégica entre empresas e instituciones educativas, y un liderazgo con visión medioambiental y digital.
¿Qué está impulsando esta transformación?
Los datos muestran que esta evolución responde a tres grandes motores:
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La presión regulatoria internacional, que obliga a las empresas a cumplir estándares ambientales cada vez más estrictos.
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Consumidores más conscientes, que prefieren productos, servicios y marcas con impacto positivo.
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Una educación superior más conectada con la realidad, que impulsa la formación en habilidades transversales para liderar procesos de cambio sostenible.
Más allá de los números: una oportunidad profesional
El mercado laboral está priorizando perfiles híbridos, que combinan habilidades técnicas -como el análisis de datos para medir huella de carbono o la gestión de residuos- con soft skills como el liderazgo verde, la colaboración transdisciplinar y la adaptación al cambio.
Incluso tecnologías como la IA, el blockchain y la realidad virtual están siendo utilizadas para entrenar a empleados en escenarios sostenibles, optimizar procesos energéticos, garantizar trazabilidad en cadenas de suministro o anticipar fallas técnicas.
“Los profesionales del futuro no solo deben dominar su área, sino entender cómo sus decisiones impactan el planeta”, señalan desde la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Una nueva forma de pensar el talento
Este panorama exige a las empresas repensar sus estrategias de contratación y capacitación. Ya no basta con experiencia; ahora se valora el conocimiento actualizado, el compromiso con el entorno y la capacidad de innovar frente a los desafíos ambientales y tecnológicos.
Por eso, las universidades están renovando sus programas. Un ejemplo es el nuevo grado en Gestión de la Sostenibilidad, Transformación Digital y Medioambiente lanzado por la UOC, que forma a profesionales preparados para liderar la transición verde desde distintos sectores.
La conclusión es clara, la carrera por un mundo más justo y sostenible necesita profesionales preparados, flexibles y visionarios.
Apostar hoy por las competencias verdes y digitales no solo es una inversión en empleabilidad, sino una contribución activa al cambio que el planeta exige.







